Los primeros 70 también traen, junto al soul de los finales 60, la fiebre latín rock al underground español. Principalmente por Santana y José Feliciano. Barrabás será el efecto inmediato, puesto en marcha por el visionario Fernado Arbex. Y "Wild Safari" conquistará discotecas de medio mundo. Otro ex-Brincos, Juan Pardo, recoge el guante retador en un movimiento similar no muy original, y picado por el éxito internacional de Barrabás. Se trae a dos hermanos colombianos de Medellín, llamados Elkin y Nelson Marín. Se habían recorrido USA y Europa en busca de la esquiva fortuna, y mira por donde, la flauta sonó aquí. Juan Pardo los apadrina y pule su imagen, amariconizando con elegancia, eso sí, para poder entrar también en eso del glam rock. Que aquí sería "gay power", y gracias que no lo llamaron "trucha rock". Poco tenían que ver con todo eso, pero bueno, había que estar en onda. Fue todo un "too much, too soon". En un mismo año, 1974, su...
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
Ensayos sobre un sonido (EM): SERGIUS GOLDWIN - Lord Krishna Von Goloka (colaboración J.J. Iglesias)
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
El productor Rolf Ulrich Kaiser fue el visionario culpable de las jam sessions ácidas más famosas de la escena alemana. Tomando el patrón de las "acid tests" típicas de San Francisco. En las que Grateful Dead y demás alicates se ponían como los "Freak Brothers" para desvariar música "desde la otra dimensión". Y efectivamente lo conseguían. Esta sana práctica, llevada al terreno kraut, era un abono perfecto para el cultivo de misticismos perceptivos sonoros.
Primero en el 72 Kosmische Kuriere, y en el 73 como Cosmic Jokers, se reunirían en el estudio del legendario Dieter Dierkg, que hasta se atrevía con el bajo. De allí saldrían sus tres infaltables álbumes oficiales (luego aparecerían más cintas). Habría que añadir a esta fructífera cosecha el "Seven Up" de As Ra Tempel, ek "Tarot" de Walter Wegmüller y "Lord Krishna Von Goloka" del pintor suizo Sergius Golowin. Álbum conceptual ultra-místico, con la imprescindible colaboración de Cosmic Jokers. Esto es, los Wallenstein, Jürgen Dollase (piano, mellotron, guitarra, percusiones) y Jerry Berkers (bajo, guitarras, percusiones, coros). El Padre de todo (s), Klaus Schulze ebn los teclados, guitarras y percusión. Y el dúo Witthüser & Westrupp, Bernd y Walter respectivamente, a las guitarras, percusiones y flautas mayormente. Quizá los inventores del cosmic folk alemán. Son ayudados por Jörg Mierke (guitarras, flauta, percusión, electronics).
Junta los estilos de todos y ponles los salmos alucinados que va soltando Golowin enigmáticamente. La música se metamorfosea en nebulosas híbridas, entre la electrónica de primera generación, instrumentos orgánicos (percusiones + acústicas), hipnótica flauta y mantras recitados en alemán. Ideal para montarse una secta y ponerse de pillar cacho hasta el infinito y más allá !!!
Un trance creativo puro, que conforma estadios de "descomposición compositiva" absolutamente dignos de ser estudiados por los charlatanes/embusteros de la NASA. Lo que es incuestionable es que nuevamente tenemos aquí influencias de la primera religión Floyd. Además de una Piedra Rosetta del cosmic electronic de los 70. Ponlo al lado del "Tarot" del también suizo Walter Wegmüller. Arqueológica joya.
Comentarios
Publicar un comentario