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RAGNAR GRIPPE - Sand (1977 / Shandar)

 Un sueco afincado en Francia en los 70, plaza que se hizo fuerte para el kraut, en los finales de ésa década. Intentando meter cabeza en la cosmic music en modo sintetista-sin-sintetizadores. Ese era Ragnar Grippe.

Multiinstrumentista al que como digo, no se le reconoce sintetizador alguno en créditos: órgano,  recorder, armónica,  guitarra eléctrica,  campanas, maracas, voz y composición. Tal vez "tuneó" su órgano y lo clonó en multipistas grabadas en cinta, capa sobre capa.



Entró con inusitada fuerza en 1973 con su primer álbum,  "Capriccio". Al que le siguieron en ese mismo año, siete (7!!!) álbumes más! Siendo la media por año posterior, de 4 a 5 obras anuales. Compulsivo, el señor artista.

Así llegamos a este "Sand", que ya hacía en 1977, su disco número 25. Una ilimitada discografía, como puede intuirse, a lo largo de los años.

"Sand" lo componen dos partes, una por cara.

En "Sand Part 1" (24'50), se las apaña muy bien Grippe para convencer con su kosmische de salón a base de pedales, guitarra delay y microscópicas percusiones con vida propia. Gunter Schickert, Harmonia, Michael Rother, Deuter o hasta el primer Tangerine Dream, serían válidas referencias comparativas a lo aquí desarrollado. Muestra ir sobrado de imaginación y no le hacen falta muchos recursos para ofrecer magia tímbrica, a base de kosmische de manual.

Alguno dirá que es "muy experimental". Pero seguro que si Ragnar se hubiera vestido de mamarracho, como los Anginas canadienses, lo hubieran visto con otros ojos. Sí,  ese reciente hype que pretende epatar al mundo con música avant-math rock. Sin sus disfraces, se hubieran comido lo que se comió Clavijo. Nada nuevo bajo el sol.

Nuestro sueco-galo se las ingenia de maravilla, creando ambientes polirrítmicos y sorprendiendo con sonidos imposibles. Manejando pasajes de notoria investigación y subiendo el tono climático en ascendentes crescendos, que ríase usté de la charada Artemiss. Las volutas drónicas de órgano lo sitúan cerca del Klaus Schulze de "Irrlicht", aunque sin su magnificencia catedralicia.

El hombre se las apaña con el grabador para generar loops orgánicos-percusivos a modo de secuenciador. Da gusto comprobar cómo se las ingeniaban algunos creadores vanguardistas de los 70, para salir airosos con un ingenio evidente, que suplía la falta de medios tecnológicos. Y quedaba niquelao, oiga.

Se adivina que el tipo tenía una amplia facilidad y disposición improvisadora. Cosa que expone con sobrada solvencia en este real "live in the studio"  álbum,  grabado en ALM Studio de París.

Música atemporal,  de pura artesanía y desbordante fantasía minimalista. Perfecto antídoto para la actual amenaza deshumanizadora de la IA. Sugiere e inspira a seguir creando, con cada vez menos medios y más cerebro. Como airada protesta e infalible arma creativa auténtica. 

"Sand Part 2" (25'50) utiliza recursos similares. Si funcionan, para qué cambiarlos. Ésas percusiones grabadas en repetición constante, forman la columna vertebral para devaneos de órgano-waves y onirismos sonoros, fruto de una audaz guitarra procesada. Algo de A. R. & the Machines o Cosmic Jokers, podemos equipararle. Así como el avant rock artesanal del primer Franco Battiato. Hasta silbar se convierte en instrumento, para esta cósmica propuesta. Que utiliza notas sincopadas del órgano como símil electrónico de efecto trance-krautico. Consiguiendo plenamente sus intenciones germanas. A veces con incursiones electroacústicas,  nada hostiles al oído.....Puede que sí a la psique.



Un legendario y raro disco, éste "Sand" (imposible un original), que por fortuna vio reediciones en cd con bonus.

Todo un McGiver de la space-electrónica, el señor Ragnar Grippe.

Con poco creaba universos.

J.J. IGLESIAS 


Temas
A Untitled 24:50
B Untitled 25:05



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