Nucli Trio - Interpreten La Música Laietana (2025 / Errabal Jazz)
"En cambio en Zeleste había un ambiente genial, todo el mundo se conocía y esto los músicos lo captaban en seguida".
Decía Alex Gómez-Font en su libro "Barcelona, del rock progresivo a la música layetana" (2011 / Editorial Milenio). Productor, junto a David Viñolas, batería de Nucli Trío, de éste sentido y sincero homenaje a aquellos románticos días. Hoy ya legendarios.
Nucli Trio es una banda catalana de jazz, que comenzó su andadura en 2018. Con un álbum homónimo editado en 2021 y mucha experiencia y profesionalidad acumulada. Completan el Trío, Guillem Plana (guitarra) y Aleix Forts (contrabajo).
En 2023 se cumplía el 50 Aniversario de la apertura de la sala Zeleste (1973), en su original sitio de la calle Platería, en el barrio de El Borne, (ver foto portada). Y Nucli Trio se plantean un disco conmemorativo de aquel recordado lugar. Para ello mueven hilos y se ponen en contacto con figuras relevantes de aquella escena laietana.
Jordi Bonell, guitarra de Secta Sónica ( mi primer concierto fue con ellos en 1977), y Música Urbana, es uno de los primeros en aceptar entusiasmado. Lástima que no viera concluido el proyecto. Jordi Soley, teclista de la Companyia Eléctrica Dharma, se apunta al homenaje. Al igual que el contrabajista Eduard Altaba, de Blay Tritono y Tropopausa. Y Miguel Angel Lizandra, batería y percusionista de la Orquestra Mirasol. Cierra la lista de invitados, Alba Careta (voz y trompeta). En un elenco de lujo e ideal para lo que se proponen. Recuperar aquel mágico ambiente y sonido que marcó una época en la música avanzada de un país culturalmente gris. Y que nos marcó para siempre a muchos que lo vivimos.
Con un tema de la Dharma, "On Ones Nones" (3'12) da comienzo esta emocionante sesión. Con Miguel Angel Lizandra en la percusión y Jordi Soley al teclado, acompañando a Nucli Trío. Tema que respira aires mediterráneos y atmósferas que también recuerdan a Esqueixada Sniff. Belleza y elegancia, algo de necesaria nostalgia y buen gusto en cada nota. Buen sitio para refugiarse de éste manicomio actual.
"To De Re Per a Mandolina i Clarinet" (3'28) es una pieza original de la Orquestra Mirasol y (mi buen amigo), Xavier Batllés. Los mismos de antes, con juguetón Rhodes y jazz funk a la Hancock. Rítmica perfecta para una melodía que aplica guitarra de un exquisito tacto, destreza y sentimiento. Un paseo por las calles anexas a Las Ramblas en 1974, sin moverte de tu sillón.
Al genial Sisa lo traen con "L'Home Dibuixat" (4'15), en clave de jazz pero con toda su característica esencia. Y la bohemia de aquel tiempo, en cualquier ciudad, sale a relucir con la naturalidad que el tema posee. En mi caso el Tubo zaragozano, o El Plata, tan querido por el propio Sisa. Maravillosa regresión, que rejuvenece el alma.
"No em Val Haver Viscut" (4'14) trae a Toti Soler al recuerdo, en la guitarra de Jordi Bonell. Va de leyendas. Y la segura y delicada voz de Alba Careta, arropada, imagino, en cálidas brumas de denso humo de aquel Zeleste primigenio. Paraíso de sueños, esperanzas y frustraciones.
Vuelve el recuerdo a la Companyia Eléctrica Dharma con uno de sus protagonistas, Jordi Soley al piano en "Tria C.E.D." (4'51). De irreprochable ejecución, recordando que Zeleste fue muchas cosas, pero también sala de jazz (el mismo Bill Evans tocó allí). Evoca recuerdos, melodías familiares y un mundo más naif, quizá más feliz, en su escasez material. Excelente al piano, en el recuerdo para mí también, Jordi Sabatés.
Segunda cara con "Laietánia" (3'28), con Nucli Trío recreando de maravilla aquel tiempo. Ritmos que reflexionan en su complejidad, y una guitarra que cuenta olvidadas historias de locas noches en el viejo local de la calle Platería.... No anda alejado esto al Pete Roth Trío, grupo actual de Bill Bruford.
Vanguardia obligada para recordar a Tropopausa y aquel único disco con dos contrabajos. Instrumento que reina aquí en "La Mata" (3'24), como un Stanley Clarke rejuvenecido. Y con elegante órgano y la guitarra de Guillem Plana. Con una brillante respuesta del piano eléctrico de Soley.
Siguen por esa senda en la breve "Subwoofers" (1'01), a doble contrabajo de Altaba y Forts. Algo especial.
" Beixamela" (3'24) sigue rindiendo homenaje a Tropopausa. Banda avant-jazz que no hubiera desentonado en un catálogo del sello ECM. Cuidan el detalle exhaustivo, la calidez de texturas y ante todo, el corazón de la música. Su implacable técnica polirrítmica no descuida el sentimiento.
Vuelta a la Orquestra Mirasol con "No Juguis Amb Set Miralls" (4'27). De impresionante intro percusiva obra de M. A. Lizandra. Rhodes que recrea época a la par que la trompeta de Alba, usa melodía muy Miles Davis. Y mediterráneo feel al más puro estilo de la inolvidable Mirasol.
Cierras los ojos, y vuelves a ver el cielo estrellado de verano en Canet Roc.
Disco breve, bonito e intenso. Lleno de recuerdos y música eterna. Un espléndido homenaje de absoluta magnitud Zelestial.
J.J. IGLESIAS
P.D: Para conseguir el Lp : davidvinolas.loriun.com

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