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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Øresund Space Collective - Live in Berlin 2018

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 Este ha sido un capricho porque me salgo de mi línea habitual de progresismos sinfónicos y aunque hay algunas bandas de este estilo que me parecen divertidas y locas lo cierto es que al final siempre chocan conmigo por la cantidad de “desbarre” y minutos de relleno de música improvisada muchas veces aburrida y sin sentido.  Improvisar tocando y dar en el clavo en momentos excepcionales solo sucede en escasos minutos de inspiración o acierto. El resto salvo que vayas colocado hasta las cejas y te de absolutamente igual un pedo flatulento o un sintetizador perdido intentando buscar la tonalidad que se sé te ha ido de las manos (casi siempre) puede ser un coñazo insoportable o un aburrimiento mortal para el sufrido oyente. Yo entiendo que como músico uno se “venga arriba” en la desinhibición absoluta. Todos lo hemos hecho alguna vez, pero también hay que aclarar que el que está abajo entre el público no tiene ninguna culpa ni obligación de soportarte y aguantar tus gracietas y o...

Drifting Dots – Duskveiled (2023/ DD)

 Con ése habitual halo de oscurantismo y anonimato que siempre acompañan a las llamadas producciones "dungeon synth", (o el mismo perro con distinto collar), nos llegan Drifting Dots. Y lo hacen desde Kyiv, Ucrania. Todo muy siniestro, sí. No he albergado negras dudas IA al respecto porque el tipo que anda detrás de ése alias se presta a comunicación vía YouTube muy amablemente. Ya sé que no es garantía suficiente, pero aquí ya ha entrado en juego mi propia intuición.  Porque lo que escucho tiene alma. Sin duda.



Y un título inicial como "Atropos" (5'17) ya me ha ganado. Me trae recuerdos felices de otro tiempo en que lo editorial era impreso en papel y tendía a tener más importancia. Podría situarse su tonada entre "Force Majeure", "Logos" o "Pergamon". Tangerine Dream, claro. Cómo no. Cuida mucho la sensación,  el sentimiento romántico.  Y eso lo convierte en muy froesiano.

Continúa en ésa bella textura en "Acedia" (10'56), casi invocando al mejor Klaus Schulze 70s en su trascendencia espiritual metafísica. Quizá con un punto de melodía naive que le confiere tintes sinceros y humanos. Secuenciación berlinesa de pura cepa sobre fondo de ARPs celestiales. Con deuda a "Timewind" pero....acaso importa? Es un pedazo de pieza old school. 

La intro de "Gabes" (5'54) podría reflejar la plástica portada que adorna el álbum. Tiene un algo, ésa pintura. Su desarrollo secuencial se diría obra del propio Peter Baumann, en una jam de ensayo de la Mandarina Somnolienta, allá por 1977. De nuevo hace gala de una solemnidad melódica que atrapa la atención del oyente. Toda una virtud destacable en Drifting Dots. Sin apenas silencio, encadena con "Chiaroscuro" (5'11), en otro dedicado homenaje a Schulze. Su entorno kosmische es de convicción absoluta. Y eso es porque no usa demasiadas pistas. Dando ésa sensación parca 70s que tanta falta hace en éste tipo de producciones. Se diría que casi hecho en directo, o de posible ejecución real. Otro bello ejemplo de modestia y genialidad.

"Le Palais de Cristal" (5'13) suena a los Heldon más planantes. Descriptiva y fascinante, de cierto sinfonismo romántico inherente al estilo.

"A Well for the Thirsty" (5'49) es una oda a la desolación interior. Sin embargo, acompañada de un cierto tono de esperanza que equilibra la exposición electrónica. Nunca histriónico ni excesivamente nublado.




"Duskveiled" me ha supuesto una refinada y pequeña gran sorpresa.

Realmente, un exquisito ejercicio de estilo.

J.J. IGLESIAS



Temas
0:00 1. Atropos
5:17 2. Acedia
16:14 3. Gabes
22:09 4. Chiaroscuro
27:20 5. Le Palais de Cristal
32:33 6. A Well for the Thirsty


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