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CARLOS GALLEGO - ROBERT SANTAMARÍA "El Estigma de Caín: Observaciones del Señor Fantasía" (2001 / Beringia)

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  "No hay nada tan malvado, salvaje y cruel en la naturaleza como el hombre normal" (Hermann Hesse). Así de actual comienza éste magnífico manifiesto filosófico-hippie - conceptual de hace 24 años. Pareciese grabado en 1971, pero su mensaje prevalece. Nos quedan siglos de que quede obsoleto.  Hasta se hizo con energía solar fotovoltaica, en los Estudios Beringia, en algún idílico lugar de Cataluña. Música,  letras y textos, (muy a lo Carlos Castaneda, para que no falte de nada en el lote), por Carlos Gallego (voz solista, guitarras, ambientes, percusión). Arreglos, grabación y mezcla por Robert Santamaría, (teclados, guitarras, saz, kanun, tamboura, percusiones mil y bajo). Venezolano afincado en Cataluña desde hace muchos años. Y líder de los sinfo-proggers, Amarok. Excelente banda, doy fe, por lo visto y disfrutado en una ocasión en el Festival de Tiana. Éstos dos se quedaron en un tiempo (in)determinado, que les va perfecto para crear lo que buscan. Felicidad a través...

EMTIDI - Saat (1972)

 Nos encontramos con una formación reducida que se encarga de tocar todos los instrumentos que aparecen en el álbum. Pertenecen a la escuela de Krautrock alejado del sonido anglosajón, más en la onda de AMON DÜÜL, GURU GURU, GILA o CAN pero con una idiosincrasia que los hace únicos.



Este trabajo desde un primer momento me transmite positivismo y paz a través de los sonidos minimalistas y etéreos que fluyen por los surcos del vinilo. Un disco pleno de ambientes y atmósferas space que invitan a la relajación y concentración en la escucha. Enseguida nos llama la atención la maravillosa voz de Dolly cuya tonalidad es calcada a la de Annie Haslam, de manera que te transporta a cualquier Lp de RENAISSANCE.

El álbum incluye ambientes jazzísticos, improvisaciones, percusiones sutiles y delicadas, sonidos folkies, un bajo machacón en numerosas ocasiones que intenta mantener un ritmo que no hay, debido a que no existe batería; capas de teclados superpuestos creando una textura espacial que va variando y que llega a ser hipnótica debido a la larga duración de algunos temas. Órganos muy presentes pero no saturantes y sí muy lineales llegando a rozar el estilo electrónico alemán de época. Todo ello hilvanado por la voz armoniosa, melódica, etérea y sensual cuya presencia es fundamental ya que actúa como un instrumento más.



El último corte nos ofrece las exploraciones e improvisaciones más profundas de todo el disco a través de densas estructuras creadas por los diversos teclados creando estados de trance con cambios constantes y nuevas melodías.




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