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OUTSKIRTS OF INFINITY - Scenes from the Dreams of Angels (1989 / Infinity)

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 Estuve en contacto epistolar con Bari Watts en los primeros 90. Acababa de descubrir su live in the studio, "Stoned Crazy" (1989), que salió también el mismo año que éste "Scenes...." aunque posteriormente.  No era un recién llegado el Watts, ya llevaba su camino rodado. En 1971 estaba en una banda llamada Dune, donde Nick Saloman (Bevis Frond) tocaba el bajo. En el 73 estaba en Mayroc, otro power trío londinense que llegaron a grabar un single. En ésta banda ya estaba Ric Gunther, el tremendo batería de Outskirts of Infinity. El debut de éstos no llegaría hasta 1987, en el sello de Saloman, Woronzow, "Lords of the Dark Skies" se llamaba la criatura. Hendrix por un tubo, mística hippie y ambiente de 1967. "Scenes from the Dreams of Angels" es lo mismo, corregido y aumentado. Con el bajo y teclados de Nick Saloman. También por ésas fechas editaron su famoso "Acid Jam", con los mismos sospechosos habituales.  "Gates of Infinity...

EMTIDI - Saat (1972)

 Nos encontramos con una formación reducida que se encarga de tocar todos los instrumentos que aparecen en el álbum. Pertenecen a la escuela de Krautrock alejado del sonido anglosajón, más en la onda de AMON DÜÜL, GURU GURU, GILA o CAN pero con una idiosincrasia que los hace únicos.



Este trabajo desde un primer momento me transmite positivismo y paz a través de los sonidos minimalistas y etéreos que fluyen por los surcos del vinilo. Un disco pleno de ambientes y atmósferas space que invitan a la relajación y concentración en la escucha. Enseguida nos llama la atención la maravillosa voz de Dolly cuya tonalidad es calcada a la de Annie Haslam, de manera que te transporta a cualquier Lp de RENAISSANCE.

El álbum incluye ambientes jazzísticos, improvisaciones, percusiones sutiles y delicadas, sonidos folkies, un bajo machacón en numerosas ocasiones que intenta mantener un ritmo que no hay, debido a que no existe batería; capas de teclados superpuestos creando una textura espacial que va variando y que llega a ser hipnótica debido a la larga duración de algunos temas. Órganos muy presentes pero no saturantes y sí muy lineales llegando a rozar el estilo electrónico alemán de época. Todo ello hilvanado por la voz armoniosa, melódica, etérea y sensual cuya presencia es fundamental ya que actúa como un instrumento más.



El último corte nos ofrece las exploraciones e improvisaciones más profundas de todo el disco a través de densas estructuras creadas por los diversos teclados creando estados de trance con cambios constantes y nuevas melodías.




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