CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Øresund Space Collective - Live in Berlin 2018
Este ha sido un capricho porque me salgo de mi línea habitual de progresismos sinfónicos y aunque hay algunas bandas de este estilo que me parecen divertidas y locas lo cierto es que al final siempre chocan conmigo por la cantidad de “desbarre” y minutos de relleno de música improvisada muchas veces aburrida y sin sentido. Improvisar tocando y dar en el clavo en momentos excepcionales solo sucede en escasos minutos de inspiración o acierto. El resto salvo que vayas colocado hasta las cejas y te de absolutamente igual un pedo flatulento o un sintetizador perdido intentando buscar la tonalidad que se sé te ha ido de las manos (casi siempre) puede ser un coñazo insoportable o un aburrimiento mortal para el sufrido oyente. Yo entiendo que como músico uno se “venga arriba” en la desinhibición absoluta. Todos lo hemos hecho alguna vez, pero también hay que aclarar que el que está abajo entre el público no tiene ninguna culpa ni obligación de soportarte y aguantar tus gracietas y o...


Qué bien suenan. Tienen un deje no sólo a Cream, sino también al Clapton de Slowhand.Me he bajado el segundo disco y, la verdad, me está gustando. Buenísimo aporte.
ResponderEliminarPor cierto, ¿has escuchado el último de The Brew? ¡Una pasada!
Muy bueno el guitarrista de The Brew, Jason Barwick.
EliminarGracias a Ant.Novo #RED #ESOLL (@novomedinilla) por su colaboración.
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