Anima Mundi es una banda de rock progresivo que ya merece atención simplemente por su origen cubano. Sin embargo, el grupo merece reconocimiento no solo por su origen geográfico, sino, sobre todo, por la calidad musical que presenta. Con The Way, la banda presenta un álbum de cuatro temas de casi sesenta minutos de duración, cada uno ejecutado con gran maestría y buen gusto. El viaje de The Way comienza con "Time to Understand" , un tema de aproximadamente catorce minutos que constituye una auténtica lección de musicalidad con influencias sinfónicas. La banda exhibe una impresionante gama sonora, combinando ritmos variados y matices emocionales con una interpretación que revela músicos altamente capacitados y talentosos. Dentro del rock progresivo sinfónico, la presencia de los teclados es crucial, y la tecladista Virginia Peraza destaca con líneas sencillamente soberbias. En medio de la variación musical del tema, el oyente disfruta de un hermoso solo de guitarra en la par...
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
GEORDIE - Don`t Be Fooled By The Name (Colaboración de Christian Jiménez)
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
Formada en Tyneside en 1.971 con el mítico Brian Johnson a la cabeza, GEORDIE siguió el movimiento del "glam rock" que en aquel momento practicaban bandas como SLADE o Mott the Hoople, aunque, eso sí, aportando su propia visión, donde se mezclaba un divertido "boogie rock", "blues" y "pop" que hizo que su "Hope you Like It" ('73) cosechara un considerable éxito.
El cuarteto Johnson/Malcolm/Hill/Gibson tenía suficiente carisma y talento como para continuar acumulando fans en aquellos años. En 1.974 salió al mercado el disco que nos ocupa: "Don't be Fooled by the Name". Con él GEORDIE cambió de miras y quiso sumarse al esfuerzo que las bandas hacían para practicar el "rock" progresivo del momento. De hecho se nota, y bastante, que el grupo quería sonar más "serio" en comparación con el anterior LP.
La mejor demostración la tenemos en dos largas composiciones: "Mercenary Man" y "Ten Feet Tall", donde se puede disfrutar de un excelente "blues rock" en la línea de Nazareth o Wishbone Ash, por poner un ejemplo que se le asemeje. Lo que también destaca es esa retahíla de baladas que desfila por el disco, como las preciosas "Treat her Like a Lady" o "Little Boy", donde Johnson demuestra su enorme versatilidad como cantante, tal como hace en la canción estrella de este trabajo, la versión de aquella legendaria "House of the Rising Sun", que, si bien mantiene su misma grandilocuencia, aquí se torna más amenazante y "rockera"; un corte épico de cinco minutos que no tiene desperdicio ninguno.
Todo parecía estar en su sitio, pero, desgraciadamente, no salió ningún "single" del disco, ninguna canción fue considerada como tal. Únicamente en Francia y Japón se dignaron a sacarlos, algo que perjudicó seriamente al grupo. "Don't be Fooled by the Name" no llegó a alcanzar los "charts" ni tuvo el tirón de su predecesor, pero no cabe duda de que es el mejor trabajo de la banda, que, ya fuera por la competencia del momento o porque decidieron demasiado rápido cambiar de enfoque musical, no consiguieron el éxito que esperaban.
"Save the World" ('76) sería el último disco donde participaría Johnson (si no contamos la pequeña aportación que hizo en el "No Good Woman" ('78) ), cuando en 1.980 el vocalista resurgió como el hombre que reemplazaría la [irremplazable] voz de Bon Scott, introduciéndose en las filas de la enorme máquina de hacer dinero y fans que era AC/DC.
Comentarios
Publicar un comentario