Entrada destacada

BATERISTAS EN LA SOMBRA XXXX: Bradford Reed

 Nacido el catorce de Abril del año 1969 en New York, este notable compositor, intérprete y productor afincado en Brooklyn, reincide en la lucha y doma las peculiaridades de su invento más destacado: la Pencilina, un instrumento original de su propio diseño y construcción que Reed construyó en la década de los ochenta. 



Se trata de un artefacto que combina diez cuerdas con el dulcimer de martillos, la guitarra slide, el koto y el bajo sin trastes. Este instrumento cuenta con seis pastillas de distintos tipos. Se toca con baquetas, punteado y arco, lo que le proporciona una paleta sonora increíblemente amplia, que recientemente ha ampliado con el uso de un sintetizador modular analógico. Muchos han disfrutado de las frecuentes actuaciones callejeras y conciertos de Reed en clubes de todo el mundo, presenciando a éste notable y poliédrico músico ejecutar la batería y la Penicilina simultáneamente. No estamos hablando de Alexander Fleming y su P E N I C I L I N A, sino de un baterista expansivo cuya estrategia competitiva y estructural se nutre de exhaustiva y elegante inteligencia orgánica musical y de una generación de sonidos que parten de tendencias humanas y vibraciones físicas, apoyada en la instrumentación estructurada y libre, en el ritmo, el procesamiento electroacústico (principalmente centrado en la síntesis analógica, la percusión y la penicilina) y los mosaicos de fase.



Bradford Reed fue miembro de King Missile III (y produjo cuatro de sus discos) y formó parte de la banda original de Blue Man Group. Ha compuesto música para cine y televisión, incluyendo la primera temporada de Superjail! en Adult Swim junto con las tres temporadas de Ugly Americans en Comedy Central. Al mismo tiempo, es el autor de la banda sonora de Transfatty Lives , que le hizo ganador del premio al mejor documental en los festivales de cine de Tribeca, Milán y Estados Unidos.



En su reciente propuesta discográfica: Petal Tones, Reed pretende ayudar al oyente a integrarse en su entorno, transformando su percepción del espacio y el tiempo. La música puede funcionar a modo ambiental o como una serie de pinturas. No se trata de una manipulación emocional, sino de una sugerencia de realidades alternativas simultáneas.

Su variado paisaje musical de la obra presenta suficientes puntos de apoyo para resultar acogedor basándose en sonidos, ritmos y armonías familiares que irán divergiendo, con la esperanza de guiar suavemente al oyente hacia territorios introspectivos, cautivadores y relajantes, o idealmente, hacia los lugares misteriosos que el mismo Reed habitó durante el proceso de registro de éste álbum. Todas estas vibraciones se ofrecen capturando los algoritmos nefastos que buscan acaparar la atención en nuestra era digital. Sin embargo, éste músico también abraza las magníficas posibilidades que la tecnología ofrece para capturar y crear sonido. Es un apasionado de la síntesis y todas las formas de procesamiento, y las emplea como extensiones y potenciadores de la humanidad y del gesto humano.

Penal Tones fue elaborado empleando procesos compositivos para desarrollar y expandir decisiones intuitivas, más que cognitivas. 

Luis Arnaldo Álvarez (Baterista  y Locutor profesional independiente



 



¿Te gusta Rockliquias?

Suscríbete a nuestro boletín para no perderte ninguna joya musical.

Suscripción










Comentarios

Entradas Relacionadas

anuncios multiplex