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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Camel Live Royal Albert Hall 2018

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 La música siempre ha servido a grandes rasgos generalmente para dos cosas y es importante captar la sutil diferencia en ambas.  Por una parte, está principalmente “para llenar el tiempo” y por la otra “para usar ese tiempo” porque se supone que todos entendemos lo que es decorativo visual y aquello que abriendo sus puertas nos ofrece un mundo dentro de sí mismo. Por lo general toda la música y el arte en concreto ha ido perdiendo ese “mundo interior” para cambiarlo por ese objeto funcional “que está ahí” pero no tiene ninguna función aparte de llenar un espacio vacío. Al igual ocurre con la música actual que solo tiene el propósito de romper el silencio y molestar lo más posible para evitar toda respiración y calma. Porque un mundo sin ansiedad ni estrés no es bueno para ningún negocio.  A poco que uno use la “atalaya” que llevamos encima de los hombros se habrá dado cuenta que todo está pensado y orientado para “no pensar” “no sentir” y por supuesto no “cuestionar” porq...

Zålomon Grass – Space Opera (2023/ Rock CD)

 Tras los convincentes EP's ""The Four Track EP" y "Three Minded Years", los de Vigo se atreven con un concept-album en la presentación de su primer larga duración. Y lo hacen desde el cuartel general de Hendrik Röver. Baza segura. El cual graba, aporta alguna guitarra clásica,  Fender Rhodes y percusión. Zalomon Grass lo componen G. Mckenzie (voz solista, guitarras), David Rodd (bajo, synths, coros) y Mauro Comesaña (batería,  coros).



Una portada de lujoso artwork envuelve una historia de fantasía y sci-fi, en clave de classic hard rock. Lo mejor de ambos mundos.

"Cosmic Relief" entra rotunda, con macizo y mazazo de sonido, y una guitarra de filtro Frank Marino. Bien sustentada por una imperiosa y bluesy garganta aguardentosa.  Y un muro de ritmo amasado en pétrea contundencia. Objetivo de sobras conseguido a lo largo de todo el álbum. 

Tal es el caso de "The Drill", que parece un híbrido asesino y venenoso de Goddo, Driver y The Hunt. Si hasta ahora mis comparaciones sólo han sido de hard rock canadiense es porque así me lo sugieren. Y no olvidemos la excelente tradición que tienen a ése respecto por ésas tierras.

"All Hands on Deck" toma atmosférica ambientación, de heavy psych resultados. Un triunfal recorrido retro por el manual de Moxy , Thundermug o Charlee. En ramalazo hard prog de sólida construcción instrumental. Que no descuida melodías en "Harder to Rise", en imponente y efectivo esfuerzo de elegancia como alta tensión. No todos saben.

"Heard it on the News" posee demoledora pegada a la Pat Travers, con su característico melodic blues de enfebrecida y llameante rítmica. En conjunción con un mercurial bajo y un solo de wah wah que arrasa inmisericorde. Vuelve el feel Mahogany Rush más sutil en "Too Late Now", de suave corrosión Billy Gibbons y ambiental blues jazzificado. Mucha clase aquí. Tratamiento brutal de hard vapuleante y detroitiano en "Groove to Prove", en onda John Nitzinger / Walter Rossi. 



La entrada monstruosa de la final "Don't Let me go down (Space Opera)" en casi siete minutos, combina la inmensa fuerza emocional de Zalomon Grass con su delicada virtud melódica. Hábil balanza que nos lleva a los mejores tiempos de Mountain, Ursa Major, Bloodrock, Stray Dog o The Third Power. "Space Opera" representa una engrasada y perfecta máquina del tiempo para viajar a la era dorada del hard rock. Imposible negarse a semejante invitación. 

J.J. IGLESIAS



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