Entrada destacada

Liquify – Voyage To The Outer Worlds (2026 / Black Throne)

 No todo fueron malos augurios para el 2020. O tal vez por mediación de ellos, se consiguieron algunos efectos óptimos. Ésas cosas tan contradictorias, que tiene el ser humano.

Tanner Ratcliffe decidió desde Washington, poner en marcha ése año su proyecto Liquify.



One Man band que ya lleva siete discos editados. El último,  este "Voyage to the Outer Worlds". Al que le mete condimentos stoner a una más que depurada lección de space rock. 

En realidad, es un fino guitarrista de blues que gusta de otros estilos, y los combina con efectividad. Sin hacer grandes cábalas alquimistas. A veces lo más simple es lo más efectivo. Cuidado, que es un arreglista de nivel. Y lo demuestra a cada disco. 

Pinchamos "Rays from Andromeda" (9'39) y asistimos a una recuperación kosmische desde un más actual escenario sonoro. Ingrávidas cuerdas disparadas desde un mástil de genuina configuración bluesy. Que igual pueden evocar a Achim Reichel, Manuel Gŏttsching que Peter Green o Kim Simmonds.

Avanza con lentitud la pieza, en nebulosa melodía y rítmica orgánica,  todo tocado por Ratcliffe. Hasta que un desesperado riff empapado en fuzz venenoso rasga la matrix sónica. Entregando un sacrificio stoner de finas guitarras solistas. Mucho detalle y estudiado arreglo, en un marco hard-cosmic realmente interesante. El sintetizador, hasta ahora subliminal, cierra el tema con su melodía reiterada e hipnótica. 

"Opening the Stargate" (4'13) exhibe más cosmic-blues de "anticipación regresiva". Esto es, como unos Fleetwood Mac del 69 en tiempos actuales. Lo que tiene su indudable atractivo, en un terreno como el space psych rock.

La entrada de "Neptune's Rings" (5'30) podría ser obra de Steve Harris para un tema de Iron Maiden, contenido en "The Final Frontier". Pero su mastodonte riff lo acerca más al primer Monster Magnet. Cuando estaban más por glorificar a Hawkwind que a Black Sabbath. Algo de los dos tenemos aquí,  no obstante. Ecos, sintes acolchados, bajos cavernosos y guitarras ácidas de San Francisco. Todo suma en el completo estilo de Liquify.

La segunda cara la inicia "Aquarius" (6'22). Está claro que este multiinstrumentista es ante todo, un guitarrista. Que sabe construir un entorno espacial idóneo para su elegante mástil. De John Cipollina a Deke Leonard. De Dave Brock a Michael Karoli, Chris Karrer o Ax Genrich. Y de vez en cuando, un arranque de ira a lo Tommy Iommi, (otro guitarrista de blues), para redondear la jugada. 

Claramente se presta a ello en "Zeta Reticuli" (8'05). Le mete acerados riffs del mejor Iommi para su amplia gama de moldeado en distorsión. 

Doom kosmische presentado con gusto y sentimiento. Entre ancestral tradición late 60s y vigor eléctrico 90s.



La final "Europa" (9'02) describe desert rock en el espacio......Porque nada es más desértico que un planeta vacío. Los teclados guían la melodía central de la protagonista guitarra, y asemeja entidad musical incorpórea al modo de Popol Vuh, Deuter, Sundial, Gila o Ashra.

Pura belleza, ahora sin rugosidad fuzz, como final de un álbum realmente completo.

J.J. IGLESIAS



¿Te gusta Rockliquias?

Suscríbete a nuestro boletín para no perderte ninguna joya musical.

Suscripción





Comentarios

anuncios multiplex