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viernes, 12 de febrero de 2016

Rockliquias en los 80: 1.986 Part. 2 (colaboración Christian Jiménez)

Y así concluye 1.986:

        -Si empezáramos a sumar Platinos con este disco nos saldrían 34 como poco, y eso no es decir poco (hoy se ponen todos histéricos cuando el artistucho de "pop" de moda vende 500.000 discos...en fin...). Bon Jovi tampoco es (sólo) la banda "pijo-pop" que calentó a muchas niñatas hace 16 años con la maldita, sosa y ya repetida hasta la saciedad "It's my Life!".

Estos "cowboys" de New Jersey no inventaron nada en el "hard rock" con su debut en 1.984, pero sí que lo definieron, con su imagen inmadura de banda de "rock" y "AOR" a medio camino entre Fortune, Bruce Springsteen, STREET y quizás, pero muy quizás solamente, los Scorpions del "Love at First Sting", pero Jovi siempre tiraban por lo más pegadizo, por las melodías de facilísima asimilación y que servían perfectamente para una noche de fiesta, que no una noche sucia y callejera para acompañar con "Louder than Hell" de Mötley Crüe, sino una noche con clase y desenfreno al mismo tiempo.

"7.800º Fahrenheit" era como más "rockero" y depurado, aunque la fórmula era la misma, arrasar en las listas. A Platino llegó sin problemas con canciones de suficiente gancho como "King of the Mountain", "The Hardest Part is the Night" o la coreable "In and Out of Love". Todo esto estaba muy bien, pero aquel disco no cumplía con las expectativas de la banda, ávida de querer poner a América a sus pies de una puñetera vez; y eso llevó a contratar al ya experimentado compositor Desmond Child y a contar con Bruce Fairbairn en la producción, quien ya respaldó a los de Oregón Black 'n' Blue con su "Without Love".


Esta unión tan fructífera llevó a lo que decíamos antes: dos Discos de Diamante en EE.UU. y Canadá, seis Platinos en Australia, otros tres en Inglaterra, dos en Suiza y hasta uno en España. El primer puesto lo ocupó en muchas listas: la estadounidense, la canadiense, la australiana...; literalmente, "Slippery When Wet", lanzado el 18 de Agosto (nada mejor para sofocar aún más el Verano), consiguió arrasar allá por donde pasó. "Here I am!, rock you like a hurricane!", podría decirse. Este fue EL ÁLBUM, el que hizo historia; si, después está "New Jersey", pero este es el trallazo definitivo que aúna "pop" y "rock" en un mismo sitio. Es a Bon Jovi lo que "Escape" fue a JOURNEY, "4" a Foreigner o "Eye of the Tiger" a Survivor. Aquí hay medios-tiempos como en "7.800º Fahrenheit", pero no decae el ritmo ni la juerga continua. Se siguen hablando de las mismas cosas: de sexo, de emociones, de ánimos, de noches, de chicas, de noches con chicas, incluso del Oeste en una de ellas. Empieza bien y cada tema es mejor que el anterior, cada uno te hace subir la adrenalina y no te da ni un maldito respiro. Eso "era" Bon Jovi, un "rock" muy azucarado, pero "rock" del grande al fin y al cabo:



        -"Let It Rock!" abre eso, algo muy grande, y nos invita al "show" de nuestra vidas con unos altilocuentes "Woo! Wo!" y unos sugerentes teclados; "single" sin ser "single". Pero seguimos con otra mejor, "You give Love a Bad Name" (n.º 1 en el Billboard Hot 100), para unos LA CANCIÓN de 1.986 y para otros muchos LA CANCIÓN de los '80; el vídeo se emite todo el rato en la MTV y todos los jóvenes y jovencitas la disfrutan en un éxtasis carente de medida alguna. ¿Y luego? Pues luego otro "single" que fue n.º 1 también y recurrente de las discotecas, "Livin' On a Prayer", (que luce una entrada sin duda guiño al "rock" clásico escocés, y los que ya la hayan oído caerán en la cuenta de por qué), y así la emoción seguía aumentando. "Social Disease" es una libidinosa oda sexual de puro "pop soul" para públicos masculinos  que comenzaba con unos inolvidables gemidos de mujeres. Termina la primera cara con "Wanted Dead or Alive" (7.ª en el Billboard Hot 100) encajando la épica del West en este algodón de azúcar.

        -"Raise your Hands", más "rockero"  y emparentado con los dos primeros LP's de Jovi, empieza la cara B y se convierte en otro himno "glam" ochentero para que cante el público sin cesar. "Without Love" y "Never Say "Goodbye"" son las "power ballads" cargadas de sentimiento que no deben faltar para acabar el disco, lo malo es que están muy juntas, pero tampoco importa mucho. La enérgica "I'd Die for You", muy "Runaway", sigue dotando de mucho carácter a este final del álbum, junto con "Wild in the Streets", que termina con una declaración de principios, la de que estos chicos hacen "rock" del bueno y ya está.

Tanto la música del quinteto Jovi/Sambora/Such/ Torres/Brian como la portada (censurada) de aquella camiseta mojada sobre el busto de una provocativa chica pasaron a la Historia y sus ocho semanas en el1.er puesto del Billboard lo dice todo. El "hard rock" de los '80 le debe mucho a este disco...y ya quisiera el ""pop" de listas" de ahora ser como el de antes...

(Mejor canción: "You give Love a Bad Name").


        -"¿Qué quieres decir con que no creo en Dios? Hablándole todo el día", así empezaba la primera línea del tercer tema de una de las sensaciones discográficas de aquel año.

Segundo (aunque para mí el primero) de los llamados Cuatro Jinetes del "thrash", junto a SLAYER, Anthrax y Metallica, estos californianos liderados por el que fue el guitarrista de Metallica a comienzos de los '80, Dave Mustaine, se ganaron un status envidiable con este su segundo trabajo, "Peace Sells, but Who's Buying?", lanzado el 19 de Septiembre bajo Capitol Records y que llegó a Platino en EE.UU. (aunque se quedara en la 76.ª posición en el Billboard) y Canadá y Plata en Inglaterra, lo que hizo de estos agitadores del mundo del "heavy" ser conocidos como un grupo que tenía mucho que demostrar.

Cuando Metallica se iba a meter con su salvaje debut, "Kill'em All", en 1.983, Dave Mustaine tuvo muchas diferencias con el vocalista/guitarrista James Hetfield y el batería Lars Ulrich, sobre todo debido a sus abusos y excesos con las drogas, quedando ese puesto vacante y cubriéndolo después Kirk Hammet. Así que, siendo expulsado, Mustaine se trasladó a California y formó junto al bajista Dave Ellefson su particular banda, con el concepto de que quería tocar "más rápido y fuerte" que sus ex-compañeros de Metallica. Por un folleto que éste encontró en el suelo de un autobús, en el cual el senador Alan Cranston mencionaba las armas de destrucción masiva, o en inglés "megadeth", Mustaine halló el título idóneo para su cruzada metálica.

Con la audición de numerosos baterías y músicos que dieran la talla, el propio Mustaine se puso a la voz y a las seis cuerdas, y la empresa independiente Combat Records financió el primer proyecto del grupo, "Killing is my Business, and my Business is Good", en 1.985. Sin mucho tino en la producción, el LP se convirtió en un éxito en los círculos "underground" del "heavy". No consiguió mucha repercursión, pero eso animó más al vocalista/guitarrista. Y poco después volvió para grabar el próximo disco, aunque debido a la poca financiación de la que disponían, los miembros decidieron moverse de Combat a nada menos que Capitol Records; estos adquirieron los derechos, Randy Burns se metió en la producción junto a Paul Lani y seis meses después..."¡voilà!", el clásico del "thrash metal" del que se habla hoy: "Peace Sells, but Who's Buying?".



El sonido se percibe con más nitidez, es más audible, el ambiente es más "heavy metal" y menos "underground", pero los "riffs" y ritmos son la esencia misma de una estructura musical caótica: cascadas imparables de aplastantes decibelios inmersos en una velocidad descontrolada; una apisonadora con capacidad propia para destruir. Todas estas características se cohesionan dentro de una precisa organización que funciona como una máquina bien engrasada. En Nuclear Assault todo es anarquía sonora, en Megadeth hasta el desconcierto tiene un orden. En referencia a los textos Mustaine lo critica todo, no deja títere con cabeza; habla de satanismo, de ocultismo, ataca a la sociedad. Analiza, como si su juicio fuera un hacha a punto de blandirse, la política, la religión, la hipocresía del sistema, la violencia, el asesinato, la guerra y hasta el adulterio.


"Wake Up Dead" abre el disco con un ritmo atronador. Bajo (Ellefson), guitarras (Mustaine/Chris Poland) y batería (Gar Samuelson) se compenetran a la perfección y se centran en la pura ira sonora. No dura mucho el discurso cazalloso e iracundo de Mustaine, lo más importante son los solos y los "riffs", porque una melodía vale más que mil líneas. Sigue la más oscura "The Conjuring" para caer en ese juguteo ya mítico que se trae Ellefson al bajo en "Peace Sells", el tema estrella del disco y de la banda. "Devil's Island", que narra la espera de un preso para ser condenado, es otra maravilla rauda y cargada de punteos asesinos "marca Mustaine".

Mucho más tenebrosa suena esa épica introducción "Good Mourning" dominada por guitarras acústicas y los golpes de Samuelson para adentrarnos en la pesadilla que desencadena un psicópata en "Black Friday", la verdadera obra maestra del LP. Regresa el ocultismo con "Bad Omen" y la sorprendentemente más "rockera" versión de Willie Dixon "I Ain't Superstitious", terminando con otro trallazo de categoría como es "My Last Words", que habla de la incertidumbre de un hombre al jugar a la "ruleta rusa".

Todos alabaron el álbum, Rolling Stone, Kerrang!, SPIN, etc., y consideraron a Megadeth con personalidad y fuerza como para triunfar y no para quedarse simplemente a la sombra de Metallica u otros del estilo, y sobre todo destacaron la buena combinación de agresividad y accesibilidad que había creado el grupo de Mustaine. "So Far, So Good, So What!" sería muchísimo más exitoso, y llegaría al 28 en el Billboard, pero sin duda este es el LP que puso a Megadeth en el mapa y el que les llevó a la fama.

(Mejor canción: "Good Mourning/Black Friday").



        -Merecen figurar en esta lista, y no porque sí precisamente, sino porque, aunque su música no pase de ser el típico "heavy/glam" comercial de los '80, su ideología les situó como la primera banda de "heavy metal" cristiano en alcanzar tanto éxito y en ser aceptada por todos.

Los hermanos Michael y Rob Sweet eran muy seguidores de bandas como Van Halen pero no comulgaban con su forma de ver las cosas. ¡Uh!, sus maquiavélicos desenfrenos, sus tan paganas letras y sus actitudes tan inmorales...¡no, no, eso iba en contra de Dios! Pero estos hermanos venidos del Condado de Orange, en California, se colgaron los instrumentos y se prepararon para mandar, por medio de ondas distorsionadas de "hard rock", su mensaje al Mundo. Hasta se formó una especie de lema con las siglas del nombre de la banda STRYPER, salido de un pasaje de La Biblia, nada menos que "Salvation Through Redemption, Yielding Peace, Encouragement and Righteousness", algo así como "la salvación se da a través de la redención, la cosecha de paz, el apoyo y la justicia"...con un par.

Si para Y&T estaba el "In Rock We Trust" para estos era "In God We Trust", y así en 1.984 salió el EP "The Yellow and Black Attack", con los Sweet junto a Oz Fox en la guitarra y Tim Gaines el bajo. Con sus horteras y coloristas vestimentas amarillas y negras empezaron a labrarse un nombre, teloneando a grupos como Bon Jovi o RATT, aunque hubiera muchos que no se creían que de verdad fueran una banda cristiana.

En Mayo del año siguiente ya salió su primer LP, "Soldiers Under Command", una muestra de potente "heavy" con mucho tirón "glam", melodía, teclados y estribillos fáciles, donde destacaron temas como "Battle Hymn of the Republic", "The Rock that Makes me Roll" o la que da título al trabajo. Pero STRYPER no sonaban como los de Jon Bon Jovi. No llegaban al "pop", aunque fuesen muy comerciales. Sus canciones tenían vertientes épicas, éticas y, por supuesto, religiosas, y el tándem Sweet/Fox creaba "riffs" gruesos y de mucha solidez, nada ver con el arquetipo "rock/AOR" de White Sister o Autograph. Esas características se depuraron, se limaron y se plasmaron mejor que nunca en el mejor álbum de su discografía.

"To Hell with The Devil", grabado con el músico de sesión Brad Cobb en sustitución de Gaines y el teclista John Van Tongeren, salió el 24 de Octubre y demostró lo grandes que podían ser estos californianos y que creer en Dios no es pecado en la música "heavy". Llegó a Platino en EE.UU. consiguiendo la 31.ª posición en el Billboard, su puesto más alto jamás logrado en las listas; el vídeo del "single" "Calling on You" fue tan difundido en la MTV que quedó como el 2.º más visto del momento y además recibió una nominación a los Grammy. Actualmente está en la lista de los "100 álbumes de "heavy metal" que hay que oir antes de morir". El sonido no había cambiado en este disco, simplemente la batería de Rob Sweet sonaba más atronadora, los punteos con gancho en las guitarras se acentuaron y los coros se hacían más grandilocuentes de lo que ya fueron en "Soldiers Under Command".



Su apertura "Abyss", de aura misteriosa y oscura, traía el himno "To Hell with The Devil", que era, por supuesto, el mejor tema, aunque no el que más repercusión tuvo; pero da igual, hoy es un clásico donde STRYPER predican con más fuerza que nunca su fe a base de un ritmo pesado, afilados "riffs" y la tremenda y rompedora voz de Mike Sweet. Todas las demás están en un peldaño más bajo, sin perder su calidad, como las muy "heavies" "The Way", "Rockin' the World" (en mi opinión la que contiene el mejor solo del disco después de "To Hell...") o "More Than a Man", y las más comerciales llenas de coros "Singalong Song", "Calling on You" (para las radios el tema estrella) o "Holding On"; cada una de esas piezas convertía el estadio donde tocaba el grupo en su capilla particular para que su "mensaje" calara en los jóvenes oyentes de la época.

Dos años después llegaría el todavía más comercial "In God We Trust", que aunque alcanzó la misma posición los "charts" que éste, ya no tuvo la misma pegada ni la misma repercusión, llegando sólo al Oro en tierras estadounidenses. Pero "To Hell with The Devil" es un clásico, por mucho que duela...de acuerdo, no es "Back In Black", "The Number of the Beast" o "MCMLXXXIV", pero sí un fantástico y muy disfrutable álbum de "rock", y muy interesante también dentro del "glam" de los '80 al tratarse todo ese concepto musical desde una perspectiva tan dispar como la religiosa.

(Mejor canción: "Abyss/To Hell with The Devil").


        -Hoy en día permanece como una de esas rarezas dentro de la música, un LP que no es otra cosa que una monumental colaboración de cuatro músicos que pretendían ofrecer muchas cosas al mundo del "rock" y el "heavy", un proyecto realizado por un "supergrupo" que no gozó del mismo éxito que otros, como ASIA a principios de los '80 o los más clásicos Broken Glass; Beck, Bogert & Appice y Blind Faith. Un "supergrupo" está compuesto por almas inquietas, por gente que no puede estar parada interpretando un sonido en el seno de una banda para el resto de su vida, le ocurría a John DuCann, a Ronnie James Dio, a Steve Vai, etc. Personas que siempre están buscando el modo de conectar con su lado más virtuoso, con el otro "yo" que tienen escondido y que posee la maestría que les falta por alcanzar. Todo puede comenzar por Tony MacAlpine.

Un multiinstrumentista capaz de soprender al piano, a los teclados o a la guitarra por igual; influenciado desde pequeño por la música clásica y convertido en todo un virtuoso en la era donde el "shredding" dominaba el panorama del "heavy metal". La competencia era de lo más variopinta: Malmsteen, Vai, Satriani..., pero sus técnicas vertiginosas como el "sweep tapping" y su saber hacer con la mezcla de géneros como el "rock", el "jazz" y el "heavy" hicieron que se ganara una sólida reputación. En el juego entran los otros tres siguientes. El bajista Rudy Sarzo pertenecía a la tropa de Quiet Riot a finales de los '70 y comienzos de la década se unió a bandas como ANGEL y pasó por el grupo de Ozzy Osbourne, desempeñando su labor en el directo "Speak At the Devil" y entablando amistad con el batería Tommy Aldridge (un hombre que ya mostró su saber hacer con Pat Travers y Gary Moore). Tras el accidente de Randy Rhoads Sarzo se marchó de nuevo a QR e hizo fortuna con "Metal Health" en 1.983, mientras Aldridge siguió con el "Madman" en "Bark At the Moon". Los ires y venires con DuBrow hicieron que el bajista se marchara de la banda.

El destino quiso que el guitarrista MacAlpine, el bajista Sarzo y el batería Aldridge unieran sus fuerzas para desempeñar uno de los proyectos más brutales y sorprendentes del año. Pero en todo esto faltaba un vocalista que diera la talla en todo este embrollo relacionado con el mundo del "metal". El elegido fue, el originario de Orlando, Bob Rock, un joven cantante que venía de una banda de versiones llamada VICE formada junto a Chris Impellitteri. Los cuatro músicos (aunque en el juego ya estaba Craig Goldy pero se marchó para ser parte de DIO), afiliados a Roadrunner Records, juntaron sus virtudes musicales y parieron una obra mayúscula de puro "heavy metal" sin concesiones, de poder y energía electrizante, de velocidad, calidad y maestría por igual de proporciones épicas...de virtuosismo, ni más ni menos.



Esa obra se llamaría "Project: "Driver" " y se realizaría bajo el nombre de M.A.R.S. (MacAlpine/Aldridge/Rock/ Sarzo). Dicho LP se distribuyó en Europa a través de Roadrunner y en América a través de Shrapnel Records y no alcanzó el éxito de masas que se pretendía porque no estaba cohesionado con el momento, porque su propuesta no era comercial, no comulgaba con todas las tendecias "american rock" del año 1.986, aunque MacAlpine utilizara teclados. El ritmo constaba de una ejecución aplastante y rápida; los "riffs" de guitarra eran sólidos, feroces y los solos intrincados, 100% metálicos, y la voz de Rock se revelaba como una muy prometedora fuerza dentro del género.

La música expuesta estaba más en concordancia con el clásico "heavy" europeo, con bandas como RAILWAY, ACCEPT, TT Quick o puede que con los del otro extremo, Manowar, donde se erguían esculpidos en granito auténticos himnos atemporales como la "maideniana" "Writings on the Wall", las de aderezos "power metal", siendo tratadas casi epilépticamente, "Unknown Survivor" y "Nations on Fire", la cual inicia el disco. Otras sí gozaban de comercialidad ligeramente emparentada con lo hecho en EE.UU.; "I can See It in your Eyes", "Slave to my Touch" y "Fantasy" podrían haber sido interpretadas por ICON o KEEL. Mención aparte tienen la épica balada "You and I", donde podemos ver lo versátil que es la garganta de Rock y lo emptivo que puede resultar MacAlpine; el "Freewheel Burning" de M.A.R.S., "Stand Up and Fight", un tema insignia para ser coreado en un concierto junto a miles de fans, y la fastuosa "Nostradamus". Ésta es una pieza, la mejor del LP, de más de seis minutos, donde el guitarrista se explaya a los teclados durante un minuto y 45 segundos para introducirnos en una atmósfera misteriosa, pero no tenebrosa como pudiera surgir en la banda de Ozzy Osbourne, sino de fantasía futurista, de ensueño, quizá heredada del sinfonismo de Keith Emerson, cuyo ininteligible halo se rompe con los baquetazos de Aldridge, unos gruesos "riffs" y la ruda voz de Rock, y que alcanza sus puntos altos gracias al estribillo y ese manejo tan mágico de las seis cuerdas de MacAlpine. Un tema que merece figurar en la Historia como uno de los mejores del "heavy metal" de los '80.


Tras este esfuerzo, que recibió críticas mixtas en su momento, cada músico se fue por su lado. MacAlpine resplandecería en trabajos como "Maximum Security" ('87) y "Eyes of the World" ('90); Rock se marchó con su amigo Impellitteri y participó en el grupo JOSHUA y en su debut, nombrado como uno de los mejores de "hard rock" melódico de la Historia; Sarzo y Aldridge se unieron en el directo de Osbourne "Tribute" y más tarde en el "Slip of the Tongue" de Whitesnake...y nunca más se supo. Aquella unión fue única, un punto de inflexión para cada uno de los miembros de M.A.R.S..

"Project: "Driver" " ahora es una rareza de coleccionista, apreciada por los pocos que supieron apreciarla en el momento de su lanzamiento, cuya fecha exacta es desconocida, pero sí se sabe que salió el 25 de Octubre de 1.990 en CD. Pues una rareza con una clase, carisma y profesionalidad que ya quisieran otras de más repercusión.

(Mejor canción: "Nostradamus").



        -Tal como ocurrió con Blue Öyster Cult o Thin Lizzy, que poseían una discografía rica y variada y era más adecuado hacerse con un directo para tener una buena recopilación de sus mejores temas, se podría ver del mismo modo con KROKUS...pero de manera distinta.

Estos suizos originarios de Solothurn, comenzaron a mediados de los '70 como grupo de "rock" clásico e inmiscuyéndose en el progresivo. Pero en aquella época otra formación que abarrotaba locales como era AC/DC influyó mucho en los miembros, y éstos decidieron moverse en esa dirección. Como Chris von Rohr no cumplía con las expectativas requeridas para ser el vocalista fue contratado Marc Storace, con una característica voz que unía el timbre de Bon Scott y el tono abrasivo y rasgado de Udo Dirkschneider.

En 1.980 tuvieron su primer éxito con "Metal Rendez-vous", sobre todo con el "single" "Bedside Radio".  Y aunque fueron definidos como los AC/DC suizos, y con sus posteriores "Hardware" y "One Vice at a Time" (su disco más AC/DC) hasta acusados de sonar calcados a sus coetáneos australianos, ellos siguieron adelante. En 1.983, con el más "heavy" "Headhunter", se ganaron definitivamente EE.UU., llegando al Oro, a la 25.ª posición en el Billboard y creando clásicos como "Stand And be Counted", "Eat the Rich" o la épica "Screaming in the Night". Pero como siempre ocurría si no sonabas en la radio la gente no te escuchaba, así que la música de KROKUS se fue haciendo cada vez más comercial, y las muestras fueron "The Blitz" ('84) y el posterior "Change of Address" ('86), con el que iniciaron su caída en picado. Sin embargo ya se hacía obligatorio un directo para que no quedara todo en estudio.

Y si ellos hacían algo bien era descargar todo su potencial en vivo, como buena banda de "rock/metal" que era. Así que aquel Octubre "Alive and Screamin'" llegó y mostró a los suizos haciendo vibrar a todo un público en sus muchas giras por EE.UU. y Canadá. Con un repertorio de nueve temas de puro "rock" que situa a KROKUS en su mejor entorno (envueltos en sudor, paseando su chulería por todo el escenario y luciendo largas melenas y típicos ropajes de cuero chillón) se configura un "show" que se hace breve pero intenso, con toneladas de buen "feeling" e infinitas dosis de energía "rockera".



El concierto abre con la arrolladora y muy "acedeciana" apertura "Long Stick goes Bloom", que abría también su álbum "One Vice at a Time", donde Storace despliega todo su potencial, al igual que sus compañeros Fernando von Arb y Mark Kohler a las guitarras, facturando sus característicos y crudos "riffs" mientras Tom Keiser y Jeff Klaven completan el sonido con una base rítmica brutal. Luego tenemos momentos fantásticos con los recordados "singles" "Midnight Maniac" (The Blitz)  y "Eat the Rich", el mejor; tras éste, precisamente, cambia un poco el ambiente con los seis minutos de la gran "Screaming in the Night", mencionada como la "power-ballad" de KROKUS, con una audiencia siguiendo el ritmo con fuertes palmadas y Storace sonando más emotivo que nunca.
De hecho los mejores momentos del disco son los pertenecientes a la época del "Headhunter", aunque se hecha en falta alguna canción de "Hardware" (1.981). Aunque "Hot Shot City" sigue sonando sobrada de energía por muy comercial que se viera en "Change of Address". Tras "Midnight..." viene uno de los clásicos, "Bedside Radio", ejecutado con mayor espectacularidad y rapidez y el público enloquece por momentos.

La versión de "Lay me Down" continúa con el buen ambiente, que sigue sin decaer, para llegar a "Stayed Awake All Night", que da el momento más divertido del concierto con su tan disfrutable y pesado ritmo, casi "blues", donde destaca el trabajo de Keiser y Klaven. Y la noche acaba a toda pastilla con la violencia de "Headhunter", muy cercana al sonido de los alemanes ACCEPT y una de las más "heavies" de toda la discografía de la banda. El incendiario solo de von Arb y los grandes tonos que alcanza Storace repitiendo el título de la canción terminan con el espectáculo de forma enardecida y dejando a sus seguidores con ganas de más y más.

"Alive and Screamin'" no llegó alto, sólo al puesto 97 en el Billboard, pero confirmó lo grandes que eran estos máximos exponentes del "rock" en Suiza sobre un escenario. Después de esto se mudarían de Arista Records a MCA intentando sobrevivir sacando discos, pero ya sin la calidad de antaño...
(Mejor canción: "Screaming in the Night").


Otros 10 (y van 70). Pero cabe destacar qué más cosas se hicieron aquel 1.986. Como ya se dijo este fue el año de las dos corrientes que vivían su estelar apogeo: "glam" y "thrash", así que la cantidad de trabajos que se pueden contar de cada uno es infinito.

Debutaron en el '84, pero con "Shot in the Dark" Great White iniciarían su camino al estrellato; los más "heavies" KEEL obtuvieron su mejor puesto en los "charts" con "The Final Frontier"; RATT empezarían, sin embargo, su gran declive con "Dancing Undercover", por muy Disco de Oro que fuera; Quiet Riot se deshicieron del pendenciero y cizañero DuBrow tras "QR III", Rough Cutt terminaron su carrera con "Wants You!". Otros también "heavies" a más no poder, WASP, tuvieron que comercializarse por la presión discográfica y sacaron "Inside the Electric Circus", infinítamente más inferior que el previo "The Last Command"; producidos por Gene Simmons, le pasó lo mismo a Black 'n' Blue al realizar su tercer disco "Nasty, Nasty"; Killer Dwarfs hicieron "Stand Tall", King Kobra "Thrill of a Lifetime", los cafres liderados por Geoff Tate, Queensrÿche, "Rage for Order" y el genio de las seis cuerdas, Malmsteen, atacó con su "Trilogy", del que dicen que es su mejor trabajo.

Por otro lado los canadienses VOIVOD sorprendieron ese año con el inclasificable "Rrröööaaarrr", KREATOR con "Pleasure to Kill", Possessed con "Beyond the Gates", unos jóvenes Sepultura con su debut "Morbid Visions" y puede que uno de los mejores álbumes de "thrash" de 1.986, "Game Over", también debut venido de la mano de Nuclear Assault. Y hablando de joyas del "thrash", uno no puede olvidar el "Reign in Blood" de SLAYER, que sirvió para que se alzaran como uno de los grandes del género.

Los veteranos proseguían sus andanzas enfocando sus miras al momento en el que se encontraban. Ya se dijo: unos tuvieron más suerte que otros. Los teutones ACCEPT hicieron su último buen disco, "Russian Roulette"; Black Sabbath se caía y se hundía en el olvido, porque un disco que se llame "Black Sabbath's (Featuring Tony Iommi) Seventh Star" indicó que las cosas no iban bien en el seno del grupo; AC/DC se intentaban recuperar de sus batacazos contribuyendo en la banda sonora de la película "Maximum Overdrive", del escritor Stephen King, con "Who Made Who". Iron Maiden decepcionaron a sus más clásicos y "metaleros" fans cuando sacaron "Somewhere in Time" (que no deja de ser exactamente lo mismo de siempre añadiendo sonidos sintetizados y teclados, pero...), idéntico asunto que vivieron Judas Priest con "Turbo", su álbum más comercial y totalmente desvinculado del potente "heavy metal" de "Defenders of the Faith". Hasta Priest pasaron por el aro en 1.986, cardándose todos el pelo y vistiendo unas ropas coloridas de cueros chillones que ríanse ustedes de Mötley Crüe; todo para conquistar el mercado americano, claro. Sí decepcionaron, y a base de bien, Van Halen incluyendo a Sammy Hagar en su banda y grabando "5150". Otros más "rockeros" como MAGNUM se metían en el "AOR" y el "pop rock" con "Vigilante", como TRIUMPH con "The Sport of the Kings"; sin embargo, unos que ya iban de cabeza por eso del "AOR", los escoceses Nazareth, se reciclaron y sacaron su vena más enérgica en "Cinema", uno de sus mejores trabajos, y no sólo de los '80.

Debutaron una de las mayores promesas del "glam", Cinderella, con su "Night Songs"; otros en el género, Poison, se enmarcaron en el "pop/hair metal" y vaya si crearon escuela con su propuesta en "Look What the Cat Dragged In", directamente para conquistar al público femenino siguiendo los "looks" de New York Dolls (aunque no su música); también estuvieron los de Florida, Crimson Glory, con su álbum homónimo; el proyecto de Steve Hackett y Steve Howe junto a Max Bacon, Jon Mover y Phil Spalding, GTR, que llegó al 11 en el Billboard; unos renacidos ELP como Emerson, Lake & (Cozy) Powell; los "aoreros" ingleses FM con "Indiscreet", los "heavies" SWORD con "Metallized", el grupo que se hizo Vinnie Vincent tras salir de KISS, Vinnie Vincent Invasion...y muchos más.

En el saco de los directos se podría nombrar el que Pete Townshend grabó en el Brixton Academy de Londres, "Deep End Live!"; el "Live! Live! Live!" de los reunidos clásicos "bluesies" Bachman-Turner Overdrive; el "Live Desire" de los "glammies" finlandeses SMACK, el que realizaron Hawkwind en el Hammersmith Odeon, "Live Chronicles", y, por supuesto, el primer directo, aunque fuera EP, de DIO, "Intermission", grabado en el Sport Arena de San Diego y que alcanzó el 22 en los "charts" británicos.

Aquel año no sólo se hicieron celebraciones, claro está. El mundo del "rock", en general, perdió al multiinstrumentista de la conocida The Band, Richard G. Manuel, que se quitó la vida el 4 de Marzo; a uno de los genios del "blues", Sonny Terry, el 11 de Marzo; al guerrero Phil Lynott el 4 de Enero y a uno de los mejores bajistas del mundo del "heavy" el 27 de Septiembre, Cliff Burton, en el accidente de autobús que todos recuerdan; Metallica ya no fueron lo mismo sin él.

Que todos estos genios descansen en paz.




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