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sábado, 19 de agosto de 2017

IGNATIUS - Lights from the Deep (2011 / MUSEA) (Rockliquias Bandas)

El haber vivido unas cuántas vidas en una, (no siempre todas buenas, pero ahí sigo!), da para contar unas cuántas batallitas. Por eso cuando me encontraba recopilando información sobre Ignatius, banda barcelonesa progresiva, la sorpresa surgió. Resulta que sus dos componentes, Toni Castarlenas (guitarras) y Ricardo Boya (bajo, voz y teclados), habían sido en los 80 miembros de la banda hardcore-thrash-metal-majareta, Últimos de Cuba. Cuadrilla de divertidos indocumentados que tuve oportunidad de ver en directo, en aquel festival itinerante llamado "El Heavy no es Violencia", que organizara el desaparecido, legendario y buen amigo personal, Pedro Bruque (Tigres, Bruque). Recuerdo de aquella actuación un kilombo-maelstrom sonico no apto para cardíacos,  ni para todos públicos.......Su cantante acabó el concierto en pelota picada, con la chorra al viento y el consiguiente disfrute de algunas (y algunos).


Décadas después,  y con la ayuda de Dani Levy (batería), Ignatius nos ofrece en su debut del 2011 una cosa bien distinta. Progresivo espectacular,  de compacta pegada y sonoridad generosa. Grabado exageradamente bien en dos estudios distintos por Antonio Prio y Santi Cerni. Esto es "carne con patatas" prog, para los que gusten de platos exquisitos, pero contundentes.



Compruebenlo en "Bleeding Souls" (8'03), donde la influencia de los UK del "Danger Money" se hace evidente. Baterías Hard  y vertiginosos solos de sinte dignos de un Eddie Jobson o Jordan Rudess, que no escatiman en tensión emocional. El interludio instrumental entre guitarra y órgano te hace recordar hasta a unos primeros Rainbow. Que, no te quepa la menor duda, hoy tacharian de progresivos. La voz (y buen inglés) de Boya puede acercarnos también a Wetton, por su inteligente moldeo de las palabras. 



Esto se hace palpable al comienzo de "Emptiness" (6'47). Imaginativos arreglos tensan la composición y la dotan de un dramatismo sinfónico espectacular. Este grupo hubiera colmado las expectativas del sello Magna Carta en los 90. Magellan o Shadow Gallery tendrían aquí a unos buenos compañeros de camarote. El estilo de Ignatius no anda alejado de aquellos primeros y sensacionales Magellan, que por cierto, también eran un dúo  (ambos hermanos ya fallecidos).


Un bajo demoledor abre "Resurrection" (8'42), un instrumental que igual te lleva por senderos Crimson, que por otros más recientes tipo Planet X, The Underground Railroad o los mismos Dream Theater  (sin llegar nunca al metal). 


"A Lights from the Deep" (12'41) pasea elegantemente por la pasarela floydiana de unos contemporáneos Eloy. Con soltura y la seguridad que da el tener este material compuesto desde mucho antes de su edición. Esto está trabajado con mucho mimo y cuidado. 


Y se nota, vaya que sí. El caos y maremagnum social que representa su ciudad, es reflejado en "bcn" (9'31) fielmente. Una relación amor/odio que es transmitida con contundencia progresiva, pero sin pasar nunca esos límites. Ésta es una de las grandes virtudes de Ignatius. No necesita del manido metal para expresar una potencia arrasadora. De nuevo UK  surge en los planteamientos instrumentales, al igual que combos japoneses de similar influencia.



Por último "Morning Moon" (11'01) cierra éste trabajo con otra lograda pieza instrumental no exenta de pasajes líricos krauties,  alternados  con fluidas cabalgadas latimerescas, teclados burbujeantes, y compactos ritmos de desbordante exuberancia sinfónica. 

"Lights from the Deep" es un álbum espléndido,  en el que su único "pecado" es no ir a la última en tendencias post, indie, alt, djem, math y demás irrelevantes tontadas snob, tan duraderas como una tormenta de verano.

Parece que obras tan sólidas y creativas como éstas, (véase el caso de sus paisanos Herba D'Hameli), tengan que ser acalladas por cuatro ignorantes cuatreros advenedizos con poder de información manipulada, ( lo de siempre, vamos).

Ignatius se merece el mayor de los elogios, y personalmente creo que DEBEN de seguir dando guerra. Porque el tiempo se encarga de hacer la criba definitiva.
J.J. IGLESIAS


Contacto:





P.D. III: Cualquier banda que esté interesada en aparecer en  esta sección puede ponerse en contacto con nosotros  : rockliquias@hotmail.com

Imprescindible realizar una música con referencias al rock de los 70

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viernes, 18 de agosto de 2017

FRED - Notes From a Picnic (1974) (Canterbury Ways)

No tenía ni la menor idea de la existencia de esta banda americana de Pensilvania y tengo que reconocer que la sorpresa ha sido mayúscula por su calidad y excelente gusto en las composiciones.


Fred grabaron dos discos en estudio (1971 y 1974 respectivamente) y un live grabado en New York en 1974. Los encuadran como una banda de jazz-rock progresivo con toques de psicodelia y folk, pero el acercamiento sobre todo en este segundo trabajo nos lleva a pensar que podrían estar muy cerca de Los Happy The Man o Los However bandas americanas muy emparentadas con el sonido Canterbury como algunos saben. Por otra parte su violinista David Rose podría estar perfectamente a medio camino entre Jerry Goodman de la Mahavishnu, posiblemente  Jean Luc Ponty  y algo más alejado Geoffrey Richardson de Caravan.      
                            
                                                                                                            “Notes from The Picnic” comienza con atractivas armonías vocales y unos buenos diálogos entre guitarras, teclados y violín. Hay dos teclistas para sobrarse a gusto: órgano y piano eléctrico principalmente. Las estructuras y cambios de tempo están a veces próximas a los Caravan más jazz con ese toque bluesy que tenía el Waterloo Lily pero con su clara procedencia USA que no engaña. La forma de tocar el violín es típica del prog de los 70´s. Hasta unos primitivos Kansas tendrían aquí su hueco. Conforme avanzas las influencias son variadas y las formas interpretativas bastante complejas. Los focos son numerosos.. de Isotope a  Nucleus, hasta Zappa época Sugarcane Harris. 


Por otra parte son músicos con base probablemente académica. Se les ve muy sobrados. El fuzz del bajo y algunas intervenciones del órgano los delata con sus parientes de la costa este británica,pero se afanan en mostrar un estilo propio, aunque  incluso los Allman Brothers y su sonido sureño tienen sus momentos. Bastante ecléctico todo vamos. Seis tíos muy competentes con un disco cuyo maridaje casa perfectamente con cualquier variante prog y no aburren en absoluto.
Alberto Torró


Temas

1 Here's A Wet One 6:02
2 Notes On A Picnic 3:59
3 Variations 3:20
4 Mantra 5:27
5 For Bela Bartok 4:22
6 The Head's The Best Part 6:01
7 Cheese Dog 4:17
8 Chaos In The Conservatory 8:44
9 Perverseerance 4:39
10 Political Silence 4:42
11 Slippin' Into Darkness 12:44







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jueves, 17 de agosto de 2017

THE TANGENT - A Spark In The Aether (2015)

En un acto de nostalgia hacia su primer volumen e intentando aligerar la carga musical de su anterior trabajo, se meten de nuevo en el estudio ya con Luke Machin como coproductor de la tangente y segundo de abordo con Tillison. “Spark” es una especie de continuación de la “música que murió en soledad” de 2003 pero en una línea más fresca y festiva.


 La fluidez compositiva se aparta por completo de las densidades mostradas en el “Travail”. Sin embargo la maduración de la banda ya no presenta las influencias de los reyes de las flores y nos ofrecen un álbum musculado y muy personal de puro prog-rock a la vintage y bien tuneado de estilos. Este es un disco alegre ya desde el principio.



 La pegadiza “A Spark In The Aether” con sus cuatro mtos podría ser perfectamente el single prog del año. 




Los siguientes 12 mtos de “Codpieces and Capes” siguen la línea activa muy rock en sentido literal con buenos arreglos vocales y un sinte solista que lucha en competir con la tremenda guitarra “machinera”. Los pasajes instrumentales se suceden con espíritu alto y motivador. Los dedos de Luke se salen del mástil. Un chaval prodigioso éste y Tillison acaricia el hammond de vez en cuando para bajar calorías. 


“Clearing The Attic” comienza con la flauta de Travis y volvemos de nuevo al condado de Kent en agradables paseos por su campiña. Pegadiza melodía y bonita pieza a la Hatfield/Caravan. Las teclas como dios manda en ese arzobispado cervecero porrero del este de Inglaterra con sus vericuetos jazz-rock campestre para no perder las buenas costumbres. Nueve minutillos de nada que se hacen cortos lo cual es bueno.





 En la siguiente pieza se les cruzan los cables con los Floyd y la famosa hacha del Eugenio y no me preguntes por qué, que sé lo mismo que tú. “Aftereugene” empalma con la anterior en un puente acústico de guitarra pero sin la tensión necesaria que es la clave de la original y apenas se le parece. No le veo la gracia al saxo imitando los gritos e histerias del Roger Waters. Un capricho supongo. 

Llega la épica americanada con los 21 mtos de “The Celluloid Road”. La cocktelera Tangent y los vicios sonoros made in USA se unen en un curioso y entretenido tema. Nos vamos hacia el funky-rock-blues-brass, con algo de jazz-fusion a la Zappa y toque peliculero a lo cinta de acción 70´s con ausencia casi total de toque british. Más que Tangent parecen ahora los Rare Earth o Chicago. Bueno pasas un buen rato no lo niego. Entre lo sorprendido y entretenido. Cierra la función una segunda parte de  “A Spark…” en línea similar y con un jazz-rock algo estándar. En definitiva momentos buenos …otros no tanto aunque en general buen trabajo.
Alberto Torró








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miércoles, 16 de agosto de 2017

OLE G. NILSSEN - World of Dreams" (1976 / APOLLO)

Lo siento, Alberto. Éste me lo reservo . Sé que éste disco quedaría "niquelao" en tu sección "Canterbury Ways", pero me ha podido el entusiasmo, y me lo he apropiado por el morro. Y es que encontrar joyas de éste calibre a éstas alturas se hace tarea complicada, voto a bríos.  Así que cuando sale un conejo como éste de su madriguera, la sorpresa y satisfacción se multiplican.


Ole G. Nilssen es un desconocido noruego que editó en un micro-sello local como Apollo éste pedazo de alma en 1976. El año en que comencé a comprarme música. 

El tipo se encarga de una deliciosa voz y guitarras,  tanto eléctricas como acústicas. En éste último cometido cuenta con un par de invitados. Y sobrepasan la decena de nombres raros escandinavos los que adornan el disco con bajos, batería,  flugelhorn, flauta, teclados, órgano,  moogs,  saxos y violín. Así que el Ole  (bien puesto tiene el nombre), no está ni mucho menos sólo. Como definir éste disco.....como una isla paradisíaca desierta y tan sólo habitada por encantadores bichos inofensivos. Así me lo imagino. Sin la mano del hombre que lo emponzoñe y lo pudra todo. El gran milagro del arte es que éste está hecho por esa mano. Paradojas del planeta.

Presenta el álbum "A Time for War" , con delicadeza y sentimiento explícitos y de los que ya no se hacen. De primeras, el nombre que te viene a la cabeza como un neón de Las Vegas, es Caravan. Por la melodiosa voz de bardo con morriña, a lo Richard Sinclair total. Y su órgano.  Y su saxo...Te deja perplejo por su alto grado de sensibilidad. Por los títulos de los temas, y su duración no muy extensa, me da a mi que igual esto es un concept album anti-belicista. "World of Dreams" continúa embelesando, ahora con una guitarra que se acerca al Latimer de "Mirage" o "Snow Goose". La melodía vocal tiene cierto aire al "Epitaph" crimsoniano, y también su pulsante toque bateristico. El sinte de cuerdas emociona y eleva el trabajo de Ole Gunnar a la guitarra. Y un saxo puritito Mel Collins ya noquea cualquier atisbo de duda. Si éste disco no te ha ganado ya para su causa es que eres un Robocop del mal llamado "modern prog" (entre otras cosas, porque no lo es). ESTO SÍ QUE ES PROG. Algo fantástico,  señores. "Song of a Knight" es otra que te desarma desde el comienzo. Es la voz. La voz de éste hombre se te mete en los huesos, el corazón y la materia gris del coco y te estremece. Un combinado imposible de Sinclair, Al Stewart, Robert Wyatt, John Wetton, David Surkamp (sin el gas de la risa), Demis Roussos o los falsetes de Steve Hogarth. Todo en uno. Escuchar para creer.

Mientras el jazz rock juega a ser acid folk y nos engaña a todos, porque su conclusión es un rock progresivo escandinavo del mejor nivel. Vuelve un remanso de paz cameliana en "I Left You", en la que no falta una preciosista travesera digna de Jimmy Hastings, Andy Latimer, Peter Gabriel o Bjorn J:son Lindh. Reflexiones llenas de melancolía,  para un lluvioso domingo por la tarde, en "Only Once", cerrando el lado A.


Vuelta a la placa y "Grave Flower" entra con la energía emocional de unos "Caramel" ( si, Caravan + Camel), si éstos hubieran existido. De hecho lo hicieron. Escucha "Breathless" o " I Can See. ...." de los de Latimer, anda. Y en el desarrollo instrumental los une con Kerrs Pink, en una eufórica fiesta de Hammond/guitarra/moog que levanta la boina más lánguida. "Once & Forever" amuebla en acústico la ternura lírica de Strawbs o Moody Blues.

Otro pedazo de "metralla emocional", (suele ser la que más llega., y hace pupita in the heart,  y no hablo de watios ni dureza alguna), es "Poem". Todo exquisitez y andersonianas vibraciones happy.
Nos refugiamos en una acogedora cava de jazz llena de humo ( si no, no sería acogedora), con "Chained to the Past" . Sinclair pulula por el ambiente en forma de feliz aura ectoplasmica.  Esto es delicioso. No debería compartirlo con nadie, sólo para mí,  en plan Gollum progresivo. Los músicos expresan de contínuo,  en un envidiable nirvana de placer ilimitado. Hacen que me reconcilie  (sólo un poco y sin bajar la guardia), con el Homo Sapiens.
"Waves" pone fin a ésta sesión de reconfortante aislamiento del mundo exterior en clave instrumental reflexiva. Para encerrarse con el dichoso disco y tirar la llave, de verdad.

Al año siguiente, Nilssen se unirá a los progresivos Solaris (de Noruega, nada que ver con los húngaros ), y editarán en el mismo sello Apollo, "Misty Morning" (1977). Un buen disco de escandiprog que aparecerá por aquí en otro momento. No se supo más ni de Solaris ni de Nilssen. Hasta que éste editara en 2001 otro álbum, "Memories of Lifetime", del que nada sé. Sólo que sigue en activo tocando por su área local. Supongo que hipnotizando al personal cual flautista de Hamelin emocional. Robando corazones y almas con su tremendo arsenal de exquisitez introspectiva, para algún alquímico fin.
Qué peligro tiene éste hombre.
J.J. IGLESIAS

NOTA : Este es uno de los discos más raros aparecidos en Rockliquias. En Discogs no aparece ni caro ni barato, no existe. Y de una versión cd mejor no hablamos, que me da la risa. Así que tienes la bendición papal para hacerte tu propia reedición vía  Verbatim Records.



Temas
A time for war 0:00
World of dreams 3:47
Song of a knight 10:45
I left you 15:01
Only once 19:34
Grave flower 20:48
Once and forever 26:00
Poem 29:48
Chained to the past 33:02
Waves 38:39






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martes, 15 de agosto de 2017

DAVE MENIKETTI - On the blue side 1998

La primera vez que escuche a los Y&T fue a comienzos de los 80 cuando editaron el "Earthshaker", su tercer disco y primero que llegaba a España. En ese momento mi cabeza y mi cuerpo respiraba NWOBHM y el sonido de esta banda supuso un regreso a sonidos añejos  tipo Montrose.


Dave Meniketti comenzó su andadura en Y&T en 1974 y ha forjado una extensa y exitosa carrera con esta banda grabando 12 discos en estudio y casi media docena de discos en directo. En su carrera al margen del grupo tiene editados tres discos: "On the blue side" (1998) , "Meniketti" (2002) y "Live in Japan" (2003).
Como curiosidad podemos contar que  Lars Ulrich de Metallica lo cita como una de sus motivaciones para convertirse en músico.


Este primer disco en solitario de Dave Meniketti contiene 12 temas, tres de los cuales son versiones. Entre estos últimos podemos escuchar "Man's World" de James Brown, una magnífica versión de "Load me a dime" de Boz Scaggs y por último el clásico "Parchman Farm". El sonido es netamente hard rokero blusero al estilo de lo que hacía Gary Moore en sus últimos discos. Las composiciones propias muestran fuerza, "Baby Blues" y sensibilidad, "Bad Feeling". La grabación también contiene una excelente selección de instrumentales: "Until the next time" plenamente Moore, "Just Coastin" boogie blues, si no mueves los pies es que eres cojo, "Say Goodbye" estilo Satriani y por último, Mister Blister" que cierra el disco. Dave está acompañado por Myron Dove al bajo,  Jimmy DeGrasso y Ron Wikso en la batería y  Joe Heinemann, John Seppala y Mark Stanford en los teclados.
J.C. Miñana







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lunes, 14 de agosto de 2017

AMON DUUL II - Tanz Der Lemminge (1971 / LIBERTY)

Cierto que es ésta una sección orientada a la progtrónica, EM y electrónica  (real) dominante. Pero nada de eso hubiera sido posible sin un puñado de bandas, en su mayoría alemanas, de sonido más orgánico aunque decididamente onírico. Donde la psicodelia ejercía de alma mater y maestra de ceremonias (místicas). Ya han pasado por aquí Agitation Free, Can o Popol Vuh, por nombrar sólo algunos de los íconos con los que comenzó todo. Increíblemente,  no habíamos tocado todavía a los delirantes Amon Duul II.


Formados en las cercanías de Múnich en 1968 como una comuna hippie, con relevantes activistas políticos de ultraizquierda. Pronto se escindirán en dos bandas musicales distintas. Amon Duul I (más orientados a la política), y Amón Duul II. Tomando éstos el abstraccionismo alemán como eje de su música. Se habla de unos Amon Duul III y IV, aunque parece que de corta existencia.

La aparición de "Tanz Der Lemminge", doble album editado en 1971, casi no se produce. Ese mismo año, el 9 de Marzo, se incendia el Keeks Club en Colonia, durante una de las actuaciones del grupo. Mueren cuatro personas y todo el equipo de la banda queda totalmente destruido. A este siniestro incidente se le bautizó como el "Altamont alemán ". Sin tenerlo asegurado, y ya con fuertes deudas con su compañía Liberty, el grupo ofrece un concierto de despedida con los instrumentos prestados. Ya habían editado dos grandiosos empachos lisérgicos, "Phallus Dei" (1969) y "Yeti" (1970), también doble y para algunos su mejor obra. Discrepo. Creo que la siguiente, "Tanz Der Lemminge", editado contra todo pronóstico,  con todo tipo de presiones y mal rollo, ofrece todavía mejores logros. Y es que no hay nada  mejor para el ARTE que se le putee.

Como decía Cándida en la película de Guillermo Fesser, "cuando Dios aprieta, ahoga pero bien". Y esto es lo que les pasó a Amón Duul II, que les fueron bien esas apreturas. 


John Weinzerl (guitarras,  voz), Chris Karrer (guitarras, violín, voz), Lothar Meid (bajo, voz), Peter Leopold (batería ), K. H. Hausmann (electronics, ingeniero de sonido) y Falk Rogner (órgano y teclados) lo componían por entonces. Parece que la cantante Renate  Krotenschwanz Knaup sólo intervino en un corto extracto, "Riding on a Cloud" (2'33) en ésta ocasión. El álbum se conforma a tema por cara, subdivididas éstas en pequeñas partes.

 Así la cara a contiene "Syntelman's March of the Roaring Seventies" (15'51), en cuatro capítulos. "Queríamos ser tan libres como nos fuera posible, y poder así experimentar en direcciones múltiples  y diferentes : la electrónica y todas las posibilidades que ofrece la improvisación ". Se inspiraron las bandas alemanas en Pink Floyd o fue algo mutuo? O era el sentir de una época,  revolución social o cultura determinadas en una parcela del espacio-tiempo? Puede que esto último. La cuestión es que este tema parece retomar los descubrimientos sonoros, (sobretodo en texturas), de "Ummagumma", "More" o "The Body" de Ron Geesin / Roger Waters. Lo acústico y étnico ofrece puertas de la percepción al deambular onírico del grupo. Mientras el órgano envuelve en su negro manto estroboscópico. Esto parece material salido de las húmedas mazmorras de los actuales druidas de Svart Records.

En la cara b se encuentra "Restless Skylight-Transistor-Child " (19'33), que se adentra como un espeleologo lisérgico en profundidades cavernosas con aromas hindúes,  electroacústica y psicodelia apocalíptica digna de musicar una obra de John Milton. Colaboran Al Gromer al sitar  (Between, Ralf Nowy), Jimmy Jackson al órgano  (Embryo, Passport, Chris Braun Band) y el actor Rolf Zacher a la voz. Además de la pequeña intervención de Renate ya mencionada. Pura distopia sonora para elucubrar en mil mundos imposibles.


El segundo álbum cuenta con un sólo tema "leit-motiv", "Chamsin Soundtrack", el cual ocupa las dos caras. La c cuenta con "The Marilyn Monroe-Memorial Church ", una maníaca improvisación de 18 mts. Que se encuentra en mi Top 5 de los logros vanguardistas a lo largo de todo el género kraut. Y posiblemente sea la cúspide creativa de Amón Duul II, sin desmerecer buenos discos que aún estaban por venir. Aquí tenemos muchas de las vibraciones esotéricas que más tarde aparecerán encarnadas en un sinfín de nombres: Dark Wave, Cool Wave, Gothic, Ambient, New Age,  Post Rock, Noise, Drone Sound.....suma y sigue. La pregunta del millón es al fin resuelta. Qué es la Psicodelia? ESTO es. En su forma pura. Un TODO en sonido. Libre de ataduras y expresando sensaciones casi a nivel neuronal. Sin necesidad de palabras, por lo menos en ésta ocasión. 

La cara d concluye con la muy Acid West Coast, "Chewingum Telegram" (2'44). "Stumbling Over Melted Moonlight" (4'39) la llamarían hoy Stoner instrumental, (qué cosas). Y "Toxicological Whispering" (7'50) tiene forma de corrosiva jam con similitudes hacia Man y su amigo John Cipollina , en sus Quicksilver Messenger Service, algo extensible a todo el disco.

El raga espacial de "Tanz Der Lemminge" es hoy indispensable para entender la evolución del psych sound desde todas sus formas. Que parece que entre los Beatles y Pink Floyd lo inventaron todo en éste mundo, (borro a los Floyd). Piezas comercialmente exitosas de un engranaje artístico y social mucho más amplio y complejo. Al que Amon Duul II contribuyó decisivamente en su historia alucinada.
J.J. IGLESIAS







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domingo, 30 de julio de 2017

Wynton Kelly Trio / Wes Montgomery ‎– Smokin' At The Half Note 1965

Wes Montgomery fiel continuador de las enseñanzas de Charlie Christian y Django Reinhardt fue y sigue siendo todo un referente dentro de los guitarristas del jazz. Guitarras tan ilustres como Pat  Metheny han seguido sus influencias para desarrollar su forma de tocar. 


Wes Montgomery nació en Indianapolis en 1923. Aprendió a tocar la guitarra de forma autodidacta y a los 20 años ya estaba tocando junto a sus hermanos  Buddy y Monk en "The Montgomery Brothers".  En el 48 entra a formar parte de la banda de Lionel Hampton y dos años después decide dejarlo todo y ponerse a trabajar en una fabrica. El retiro duraría unos siete años hasta que sus hermanos le convencieron de volver a tocar en el cuarteto "The Mastersounds". En el 57 graba su primer disco, "Fingerpickin' ". A lo largo de su carrera grabaría poco mas de una docena de discos y colaboraría con gente de la talla de John Coltrane,  Jimmy Smith y  Wynton Kelly. En 1968 muere de un ataque al corazón. 


 Smokin' At The Half Note  nos ofrece la colaboración entre dos grandes de jazz, Wynton Kelly y  Wes Montgomery. Podemos disfrutar de cinco temas dos de los cuales ,"No Blues" y "If You Could See Me Now.", están grabados en directo en el club  Half Note de Nueva York en junio de 1965. El resto de las composiciones, tres temas mas, se realizaron en los estudios Van Gelder de  New Jersey.. El resto de la banda esta compuesta por Paul Chambers (bajo) y Jimmy Cobb (batería) famosa sección de ritmo utilizada durante algún tiempo por Miles Davis. La cara A es la que está grabada en directo y comienza con "No Blues", un tema de Davis que se desarrolla durante 13 minutos donde la sincronía entre Wes y Wynton es total.  Prepararos a escuchar jazz de muy alta calidad por ello recomiendo crear el entorno adecuado. Baja la luz y siéntate en un sillón lo mas cómodo posible. Tu único pensamiento debe de ser disfrutar del momento.

J. C. Miñana



Temas
Side A
1.No Blues
2. If You Could See Me Now

Side B
3. Unit 7
4. Four on Six
5. What's New





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sábado, 29 de julio de 2017

BANSHEE - Puntos de luz (2007)

Banshee fue un grupo Cántabro formado a finales de 1997 por Raúl Serrano ( bajo), Marcos Regato (batería) y Carlos (teclados) de la banda Salamandra. Mas tarde se les uniría Javier Prieto (guitarra).  Su teclista Carlos no pudo compaginar sus estudios con su participación en dos bandas, Salamandra y Banshee, por ello decidió abandonar esta última.


En 2000 graban una maqueta con seis temas y posteriormente ganan el primer Concurso de Música Joven del Gobierno de Cantabria, reciben un premio económico y la oportunidad de grabar un CD compartido con las bandas finalistas. 

En 2006 entran en los estudios  y con la ayuda de sus amigos de Salamandra graban su primer disco, "Puntos de luz", que ve la luz en 2007.  Se incorpora a la banda el teclista Hahúm Cobo que ya había colaborado en tres temas del disco.

Por diversos problemas Raúl deja el grupo y se certifica su disolución en 2011.


Banshee nos ofrecen siete temas cargados de buen metal progresivo, nada que envidiar a bandas internacionales. Composiciones con una notable  e intrincada instrumentación donde los buenos riffs de Javier Prieto, el gran trabajo de Raúl Serrano al bajo ,magistral utilización del slap, y los ritmos de Marcos Regato nos trasladan a universos surcados por bandas como  Dream Theater, Rush, etc.  Tema destacado "Puntos de luz", 17 minutos con multitud de cambios de ritmo y de sonoridades. 
J.C. Miñana




Temas
1 - Salto al Vacio 00:00
2 - Mas Alla 09:05 
3 - No he perdido Nada 19:40
4 - Despertar 26:46
5 - A patadas Pido Perdón 33:48
6 - Puntos de Luz 44:20
7 - Ni 01:01:24

Formación
MARCOS REGATO: batería, percusiones
RAÚL SERRANO: voces, bajo, teclado, guitarras
JAVIER PRIETO: guitarra

Podéis descargar sus archivos sonoros en su propia web: http://www.bansheerock.net/Descargas.html 




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viernes, 28 de julio de 2017

CENTIPEDE - Septober Energy (1971) (Canterbury Ways)

Keith Tippet fue un enfant terrible  dentro de los pianistas de free jazz más legendarios de Inglaterra. Recordareis los pianos locos y extraños del “In The Wake Of Poseidon” y el “Lizard” de los venerados Crimson. Amigo de Fripp para lo más raro y demencial. Buena pareja de chalados. Asociado a lo más radical, experimental y vanguardista de la escena británica de los primeros 70´s, fue un icono en despejar dudas y rigideces en el aspecto más avanzado del jazz rock. Empeñado en quitar el corset que aprieta en términos de armonía y composición. Sus patillas y cara alargada son la foto freak bohemia de la época de tipo malote y outsider al menos en las pintas. Iconoclasta puro y duro, rompedor, y figura influenciable en los freak-jazz británicos de la época.


 En 1971 grabó el único registro oficial con la super big band Centipede. Aquí estaban todos los bohemios y raritos que puedas imaginar. La futura semilla del Third de Soft Machine estaban ya presentes: Elton Dean, Mark Charing, Nick Evans. Naturalmente Hugh Hooper no se perdió el evento. Por otro lado los Nucleus de Ian Carr: con Karl Jenkins, Roy Babbington y John Marshall por si había dudas y otra gente también  más o menos conocida y sospechosa de raro hasta llegar a la cincuentena. Cada uno de su madre y adicto al bizarrismo que ese año de colgaos gestó para nuestro entretenimiento y cultura musical. Los ciempiés  y el patillas rubio al piano, se metieron en el estudio durante unos días de 1971 para grabar Septober Energy, un doble LP antológico venerado por lo más florido de todo nerd musical que se precie. Imagino a los snobs de la época perdiendo aceite. 

Piedra angular del jazz rock más vanguardista inglés y semilla del lado más arisco del Canterbury en ciernes. Pero cuidado con este disco si eres bipolar,  esquizofrénico o sociópata, (ya sé que no sabes que lo eres…malditos y mentirosillos psiquiatras que no dicen que lo somos la mayoría) porque puede fundirte los plomos. 


En realidad Septober Energy es una jam en cuatro “movimientos”, uno por cara y creo que fue el típico: “…nos juntamos ciento y la madre, tocamos lo que sea, da igual y ancha es Castilla”. La locura está servida, los porros, el peyote, el ácido y la cerveza también y que no nos falte de nada. Yo tengo amigos que solo son normales cuando van ciegos lo que resulta acojonante y de difícil comprensión. Quizá porque ya han pasado de los 60 y han revertido las enfermedades de la juventud, quien sabe. El caso es que estos muchachos (de entonces) hicieron lo que era de prever, es decir, lo que les salió del rabo. Los desbarres a lo Coltrane, Davis, Cecil Taylor y la bizarrada free- cool no pueden faltar. Tippet somete al pobre instrumento a una mortificación sin clemencia. Los pistones y lengüetas de los instrumentos de viento parecen reventar. 

Una tribu enloquecida canta cosas sin sentido y voces iniciáticas están pariendo al Zeuhl francés. Notas, ritmos, sonidos al azar crean un caos con alevosía y premeditación. Más de 80 minutos de frenopático musical “pal que le eche güevos” y adore las barrabasadas más free-experimentales que te puedas imaginar. Escucha el disco y tú decides.
Alberto Torró


Temas
Septober Energy - Part 1 --00:00 ( Keith Tippett-Julie Tippett)
Septober Energy - Part 2 -- 21:39 ( Keith Tippett-Julie Tippett)
Septober Energy - Part 3 --45:07 ( Keith Tippett-Julie Tippett)
Septober Energy - Part 4 -- 1:06:20 ( Keith Tippett-Julie Tippett)










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jueves, 27 de julio de 2017

THE TANGENT - Le Sacré Du Travail (2013)

Parafraseando a la Consagración de la Primavera, la obra maestra de Igor Stravinsky de quien Andy Tillison ya adaptó una particular y fantástica versión prog en un álbum para los fans “A Place Of The Self” de 2009 (hablaremos de este álbum en el apartado lives y bonus disc) una nueva formación de Tangent se adentra en un trabajo muy ambicioso. Subtitulado  “An Electric Sinfonia in Five Movements”.  “La Consagración del Trabajo” es como bien dice una sinfonía progresiva en cinco movimientos. 


Bajo un tremendo álbum de rock sinfónico en toda regla la música expone a que nivel de alienación ha llegado la sociedad del siglo XXI. Los seres humanos reducidos a la mediocridad y a la esclavitud moderna en una vida insulsa de horarios dedicados a currar por salarios de mierda y a la adoración del entretenimiento vacío y estúpido en una carrera a contra reloj para ver quién es más imbécil, gañán e ignorante y completamente controlados por el gran hermano de las nuevas tecnologías, los trabajos de miseria, las crisis inventadas, la propagación del miedo a lo diferente, la eliminación paulativa de las libertades individuales, el ascenso de la violencia y el horror del mundo atrasado y enloquecido, y el control absoluto de nuestras vidas eliminando todo lo relativo a la cultura y el conocimiento. Pensar es un peligro y siempre lo fue pero ahora es incluso un delito. El mundo que viene, viene fuerte y horroroso,  y encontrar un refugio o un oasis cada vez es más complicado. Un mundo en manos de hijos de puta sin escrúpulos. 

La temática de Tillison siempre ha estado ligada a la actualidad y por fin el “rock sinfonizado” deja de hablar de duendes y de espíritus idiotas con alas, o de cursi amor fraternal. Sin mariconadas y con los pies en la tierra. Por la cuenta que nos trae y que la hostia no nos coja desprevenidos. Esto es más o menos lo que el nuevo trabajo de Tangent nos define en música. Afortunadamente la música no es el horror del texto y ejerce de liberación mental, aunque sea imaginada y exclusiva en tu cerebro.


Para esta ocasión el tremendo batería Gavin Harrison es contratado. Vuelve Jakko Jakszyk, siguen Theo Travis y nuevamente Jonas Reingold le sacude al bajo y el grupo funciona como una máquina perfecta. Musicalmente el álbum tiene más “profundidad y seriedad” incluso que antes. La música es compleja y elaborada al milímetro con impresionantes pasajes y como siempre excelentes melodías. Es música de la que ya pocos hacen y esto es importante tenerlo en cuenta. Yo esperé este disco con impaciencia, lo recuerdo. Se venían poniendo muy altas las expectativas y mi “otro yo” metido en las músicas modernistas clásicas de la primera mitad siglo XX, me pedía un acercamiento entre estilos.

Primer Movimiento: una obertura cuyo despertador pone al homo sapiens en funcionamiento y un piano al más puro George Antheil tipo mecanización futurista años 20, prepara al incauto a la pesadilla cotidiana. Se mezclan narración y música en un neo modernismo prog excitante donde sonidos de viola, flauta y sinte conversan con la guitarra solista hasta que el esplendor estalla en una pieza minuciosamente pictórica y descriptiva. Cinco minutos que se agotan en un suspiro.

Segundo movimiento: “mañana, viaje y llegada” casi 23 mtos tremendos de música deudora de un Debussy moderno o un Ravel extrañado en una resurrección. La melodía ya es clásica de la Tangente. La pesadumbre en ciertos puntos me hace recordar las neuras de Roger Waters por momentos, pero la delicadeza de la composición borra ciertas asperezas y nos sumerge en la magia y en los pasajes de madera y viento propios del impresionismo francés. Es difícil clasificar este tipo de composiciones y por tu mente corren The Enid, Isildurs Bane, ELP o las ocurrencias de Pär Linh Project, Un wakeman borracho e incluso frikadas a lo The Who. Los 70´s están ahí y la mejor fusión jazz rock constantemente en el órgano, en los ritmos mezclados en arreglos sofisticados con un Duke Ellington selvático y bizarro o un sofisticado Gerswhin. Vandergraaf parece abrir la tumba por momentos a veces dolientes otras tremendamente líricos. Una perfecta decadencia de buena, buenísima música y el feeling-groove que no cesa. Cambios, cambios y más cambios hasta que la nata desborda como una eyaculación sonora. Sin palabras y mucha paciencia si lo quieres disfrutar.


Los primeros compases del Tercer Movimiento podría recordarnos al Petrushka de Igor stravinsky discutiendo con Alban Berg o Edgar Varese. Rompen en Banco-Emerson y en el metamorfosi de los primeros. Uffff!  hay moderna música de cámara por momentos y el prog de siempre rompe aguas y se inundan los caminos.  La voz es áspera pero lo pide…toques Canterbury…?  pues claro faltaría más. Traffic…? joder también. La travesera Tull y el hammond se enzarzan en vuelo. Más jazz-rock, funky- corea- forever. Todo está aquí. Cuando te das cuenta han pasado 19 mtos sin enterarte del tiempo. Advenedizos abstenerse, bellos  y bellas durmientes también. Música para los que tienen callos en los cojones y heridos sentimientos y siento esta vulgaridad, pero se precisa como expresión llana y natural y porque yo soy así cuando algo me entusiasma. Final de movimiento inenarrable.

El cuarto movimiento es un breve pero encantador interludio de fina composición neo-clásico- tipo belle epóque que nos retrotrae a principios del siglo XX con protagonismo del piano la percusión y las maderas.

Evening TV cierra como quinto movimiento en puro prog sinfo a la Tangent de siempre. Melodía lujuriosa y energética para que Alejandro Magno entre en la ciudad conquistada sin problemas y en loor de multitudes. Cínico título para semejante épica inicial. Como si echase lágrimas al ver un sálvame de luxe presentado por Groucho Marx (sería impagable).

No suelo hablar alegremente de masterpieces pero este disco me tienta mucho en hacerlo.
Alberto Torró





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miércoles, 26 de julio de 2017

THE FANZ - The Grand Illusion (1977 / Illusion)

No es por ponerme exquisito  ni hacerlo a mala hostia, pero poco os puedo comentar como datos esenciales de éste disco. Tampoco Internet me ha ayudado mucho.Se supone que fue una banda procedente de Miami, Florida.  Y que en sus filas, presuntamente, estaba a la guitarra todo un Mike Pinera. En otros sitios, para liar más la cosa, pone que sólo fue el productor. Cuadra el hecho de que el área de acción del legendario guitarrista era esa, precisamente. Así que puede que estemos hablando del mismo hacha que se batió el cobre en Blues Image, Iron Butterfly, Ramatam, Thee Image, Alice Cooper y The New Cactus Band, ahí queda eso. Además de jamear con el mismísimo Hendrix o Page, y salir airoso de la contienda.


En mi dedicada acción detectivesca, puedo intuir ciertas cosas. Que el disco salió de sus bolsillos, (Illusion Records- "The Grand Illusion"). En 1977 Mike Pinera editaba "Isla" para Capricorn, con la misma formación de Thee Image. Y si comparamos ese disco del mismo año, con el de The Fanz,  vemos parecidos y similitudes. Salvo que "The Grand Illusion" es muy superior. "Isla" tiene su punto, agradable, elegante y con alguna inclinación latín rock.

 El primer tema de nuestro disco de hoy, "What is Real", es un coctail entre Funkadelic (mucho toque P-Funk), el Santana más jazz rock, y una voz estilo Robert Plant en su debut "Pictures at Eleven". Incluye percusiones y fuerte apoyo bateristico  (dos kits?). Algo que a Pinera siempre le ha gustado. Desde luego la guitarra aquí es excepcional, casi al nivel de un Jeff Beck, y el órgano se acerca a la generosidad de Tom Coster.

"Leaders of the World" es otra maravilla en plan jam entre el Santana del "Lotus" y el Frampton del "Comes Alive".

En "Dead End Street" tenemos ese punto negroide hecho por blancos (aunque ignoro el color de The Fanz), que tan buenos resultados daba a mediados 70, y estoy recordando a Bob Welch, por ejemplo. Con la chulería y macarrismo que aporta una brass section funkynosa nada desdeñable. La fogosa guitarra que te levanta todo cual viagra emocional, sigue calentando la sangre despiadadamente. 

"Look to the Sky" es de orientación bluesistica. El Hammond cizañea a toda la base rítmica,  para que las seis cuerdas se pongan todo furas  como un Miura cabreao  (que pa' todo tiene, el animal).


Damos la vuelta a tan curioso artefacto, y "Peace Maker" no estaría alejada de discos "malditos" de Iron Butterfly, como "Sun & Steel" o "Scorching Beauty", que a mí siempre me parecieron bastante decentes, dicho sea de paso y con perdón de los "psiconazis".

"Jailbait" es un instrumental tremendo de Jazz rock salvaje que en "Wired" o "Blow by Blow" quedaría niquelao, emersonianas teclas inclusive. "Tired & Wired" es otra joya muda con impregnación Jan Hammer, Stanley Clarke, Bootsy Collins y George Clinton, toma ya. 

Finalmente "Don't Hide it" es una ráfaga de subfusil ametrallador hard rock psych deudora de Spirit, James Gang, MC5 y Captain Beyond. Que se caga la perra (con perdón ) de lo bueno que es esto.

 Puede que la portada parezca un disco barato (para nada lo es!) de sinfonola de futbolines setenteros.  Pero The Fanz le atizaban al hard-psych-funk-jazz rock con músculo fibroso criado en la obra, (nada de "gym pilates, pijaito! ). Mis "votos rockliquianos " y mi juramento friki me obligan a daros a conocer estas cosas tan cojonudas aunque vayamos escasos de info.La gozada celestial está garantizada, feligreses todos. Amén. 
J.J. IGLESIAS



Temas
A1 What Is Real 5:35
A2 Leaders Of The World 4:05
A3 Dead End Street 3:45
A4 Look To The Sky 4:20
B1 Peace Maker 1:25
B2 Jail Bait 4:30
B3 Tired & Wired 3:40
B4 Don't Hide It 3:25



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